La escuela de Gálvez se suma a UNL Ambiental

septiembre 26th, 2011

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cada vez son más las unidades académicas que se comprometen con el medio ambiente. A partir de hoy, la comunidad universitaria galvense clasificará sus residuos para su reciclado.

El programa UNL Ambiental llega a Gálvez. La iniciativa que ya se aplica en la ciudad universitaria de la capital provincial y en otras dependencias de la casa de altos estudios. Ahora es el turno de la Escuela Universitaria de Análisis de Alimentos de descartar de manera diferenciada sus residuos.

Bajo la premisa de “empezar por casa” la Universidad, a través de su Secretaría de Extensión, promueve la gestión eficiente de los residuos, lo que implica apuntar a la minimización y valorización de los desechos.

A partir de hoy, los universitarios de Gálvez se encontrarán con dos tipos de cestos que responden a las categorías de orgánicos e inorgánicos. En la primera, se incluyen desechos de comida y restos verdes que no pueden reutilizados. La segunda categoría -que también puede ser entendida como residuos reciclables- incluye restos de papeles, cartones, plásticos, vidrios, y metales. Estos materiales pueden ser aprovechados como insumo para la elaboración de nuevos productos.

Basura orgánica: ensayan la mejor receta para optimizar su compostaje

agosto 12th, 2011

 

Mientras que frutas y verduras se pudren rápidamente, los desechos de poda pueden permanecer en el mismo estado mucho tiempo. Cómo combinar los residuos para generar compost de la manera más eficiente es lo que estudian investigadores de la UNL

La basura es, por definición, algo que se desecha. Sin embargo, también se la puede ver de otra manera, como materia prima de otra cosa, y eso es lo que intenta la ingeniería. Así, investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) experimentan con la combinación de distintos residuos orgánicos para lograr la mejor receta para el compostaje. El objetivo es, por un lado, dar solución al problema de la disposición de los residuos sólidos y, por otro, generar un producto como el compost capaz de mejorar la calidad de los suelos,
Atento a la realidad local, el proyecto se lleva adelante en conjunto con distintas instituciones públicas y privadas de la ciudad de Santa Fe que actualmente tienen dificultades para resolver qué hacer con la basura que generan. Por un lado, la municipalidad capitalina tiene grandes volúmenes de residuos de la poda que tiene como característica que no se degradan rápidamente. Por otra parte, participa el Mercado de Productores de Santa Fe que genera importantes volúmenes de basura que se descompone en poco tiempo y “tiene la virulencia para biodegradarse rápidamente”, caracterizó Alejandra Prono, investigadora de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) y el Conicet.
Finalmente, también se suman al trabajo los barros de plantas de tratamiento de efluentes agroindustriales. “Estos lodos pueden llegar a tener ciertos componentes que aceleren o regulen las características del producto final”, detalló Prono.
Todos esos desechos se pueden transformar en compost -un material estable que mejora las características físicas y nutricionales del suelo- a través de procesos naturales aeróbicos que lo único que necesitan es la presencia de oxígeno y por ello se hacen al aire libre. “Son más simples que los anaeróbicos que se hacen en reactores cerrados”, dijo.

La mejor receta
El objetivo del grupo de investigación es caracterizar cada uno de los residuos y ensayar diferentes combinaciones. “Esto es como la cocina, hay que estudiar los componentes, las pizcas de cada uno para que el producto salga lo mejor posible del horno”, ilustró.
Según contó, algo que se pudre rápidamente puede ser un problema pero, desde otro punto de vista, es una virtud porque ayuda a degradar aquello que no lo hace rápidamente.
El trabajo comenzará en los próximo días en instancias de laboratorio con muestras de cada una de las fuentes de residuos y se desarrollarán experiencias bajo condiciones controladas.  “Sin embargo, esas no son las condiciones reales y entonces uno en el laboratorio le empieza a exigir al ensayo que esté sometido, por ejemplo, a las variaciones de la temperatura ambiente y para eso se apaga el aire acondicionado”, comentó.
Los resultados de esas instancias permitirán, en una segunda etapa, planificar una experiencia piloto para luego llegar al nivel de producción.

Un gran problema
La disposición final de los residuos que generan cada uno de los participantes del proyecto actualmente les representa un problema tanto por los volúmenes como por las condiciones que deben contemplar de acuerdo a la normativa vigente.
El aporte que se hace desde la ingeniería tiene que ver con la valorización de los residuos. “No tomamos cualquier residuo y lo tratamos,  los caracterizamos para optimizar el proceso. De este modo se busca reducir al máximo la porción que hay que disponer”, destacó Prono.
El proyecto de investigación se desarrolla en el marco de los CAI+D Orientados a Problemas Sociales y Productivos. Se trata de una iniciativa de la UNL que promueve articular los recursos científicos y tecnológicos para dar respuesta a demandas sociales localmente relevantes.
“Hoy, es un trabajo de laboratorio pero este grupo está muy enfocando a la escala de aplicación y eso lo hace un proyecto muy ambicioso”, reflexionó.

El reciclaje de la UNL ya donó 1.800 raciones de alimentos

julio 22nd, 2011

Se trata de una iniciativa de extensión universitaria que, junto con Celulosa Moldeada S.A., logra traducir el compromiso con el ambientes a través de la clasificación de residuos en alimentos solidarios para comedores santafesinos.


El compromiso de la comunidad de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) con el medio ambiente ya se tradujo en 1.800 raciones de alimentos solidarios. El trabajo de clasificación de residuos para propiciar su reciclaje comenzó en Ciudad Universitaria en 2009 y año a año sumó nuevas unidades académicas y dependencias de la casa de altos estudios. Actualmente forman parte de la iniciativa el Predio UNL – ATE, la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) y la Escuela Industrial Superior (EIS).
Celulosa Moldeada S.A., a través de un convenio con la Universidad, es la encargada de la recolección de papel separado por la comunidad académica. En retribución, la empresa dona el equivalente al valor de compra del material en raciones de alimentos elaborados por la Planta de Alimentos Solidarios de la UNL y el Banco Credicoop, a través de la figura del Asociado Solidario.
Los responsables del proyecto recalcan que se registró una disminución en la cantidad de papel recolectado. El dato no tiene que ver con un bajo compromiso con la iniciativa, sino, por el contrario a la reducción en el consumo. “Significa que nuestra mayor aspiración se esta cumpliendo: lograr un cambio en las conductas y hábitos de la comunidad universitaria”, detalló Alba Imhof, directora del programa Ambiente y Sociedad.

Esfuerzo conjunto
La continuidad del trabajo es posible gracias a la participación de más de 30 estudiantes voluntarios, provenientes de 12 carreras distintas de la universidad que fueron capacitados para estos fines. También tuvieron oportunidad de visitar las instalaciones Celulosa Moldeada S.A y de la Planta de Alimentos “para comprender como se trabaja en cada una de ellas y porqué la Universidad las incorpora como un eslabón fundamental dentro de este  proyecto”, recalcó Anabela Ubiergo, miembro del Programa.
Los voluntarios recorren los espacios de generación de residuos de las distintas unidades académicas como bares, fotocopiadoras y oficinas administrativas para informar y concientizar sobre la importancia del uso racional del papel y la alternativa para aprovechar lo descartado.
A futuro, los objetivos son seguir sumando nuevos ámbitos de la Universidad a la iniciativa y concretar un circuito de reutilización de plásticos (PET).

Tomar conciencia
De toda la basura que se genera, el 20 por ciento corresponde a papeles y tardan entre dos y cuatro semanas para descomponerse. Por cada tonelada de papel y cartón reciclado se salva la vida de diez árboles adultos y se ahorran más de 30.000 litros de agua.
Mientras que en el caso de los plásticos el mayor problema es la resistencia del material, ya que puede demorar unos 500 años en descomponerse. Pero casi el 100 por ciento de los plásticos son reaprovechables. Cada botella que se recicla ahorra la cantidad de energía suficiente para mantener encendido un foco durante seis horas.

Una semana por el medio ambiente en la UNL

mayo 28th, 2010

En conmemoración del Día del Medio Ambiente, el 5 de junio,  se redoblan los esfuerzos para impulsar el reciclado de papel en ciudad universitario. Además, los voluntarios realizarán tareas de limpieza en el perímetro de la reserva.

Concientizar sobre el uso y reciclado del papel es el desafío que asume la UNL de cara a Día del Medio Ambiente, el próximo 5 de junio. La ciudad universitaria será el escenario para que, desde el lunes 31 de mayo hasta el viernes 4 de junio, los miembros del programa “Ambiente y Sociedad” redoblen los esfuerzos para incrementar la cantidad de papel separado para su reciclado.

Desde el programa se solicita a todos los miembros de la comunidad universitaria que colaboren depositando el papel que ya no utilicen en los cestos específicos para esos residuos.

Medio Ambiente + Solidaridad

Tal como sucede desde comienzos de este año, todo el papel y cartón recolectado en ciudad universitaria es enviado a la planta de Celulosa Moldeada para su reciclado. Como retribución, la empresa dona el valor equivalente en raciones de alimentos solidarios elaborados por la Planta de Alimentos Nutritivos de la UNL y el Banco Credicoop. Estos alimentos son distribuidos en comedores sociales y otras instituciones de la región.

También en la reserva

Los voluntarios del programa de extensión también llevarán adelante acciones de limpieza en el perímetro de la Reserva Ecológica de la UNL. El objetivo es recolectar todo el material plástico y otros residuos que se acumulan tras las actividades educativas y que contaminan el entorno.

Los horarios de realización de estas actividad seran lunes a las 15, miércoles a las 16, jueves a las 8 y viernes a las 17.

Quienes quieran sumarse como voluntarios pueden solicitar información al e-mail:

reservaecologica@unl.edu.ar

La UNL capacitó a promotores ambientales

mayo 21st, 2010

Saber qué hacer con la basura, cómo clasificarla y por qué es importante reciclarla fueron algunos de los temas sobre los que versó la capacitación a promotores ambientales que dictaron docentes de la UNL. De los más de cien inscriptos como voluntarios para colaborar ante la emergencia hídrica, un grupo alrededor de 30 estudiantes orientó su trabajo a la problemática de los residuos domiciliarios y la promoción ambiental.

Junto con ellos, fueron capacitados vecinos de la ciudad interesados en la iniciativa y miembros de organizaciones sociales afines. Parte del taller fue dictado por la ingeniera Alejandra Prono, docente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) de la UNL.

“La convocatoria fue muy buena. Resta ahora el trabajo de campo que realicen los promotores. Por eso se trató de concientizarlos sobre la importancia de su trabajo y enfatizar en los impactos que puede sufrir en el ambiente y la salud de la población si no hay un buen manejo de los residuos sólidos”, contó Prono.

La toma de conciencia, según explicó, es el primer paso para luego instruir al vecino y comprometerlo activamente en la separación domiciliaria.

En este sentido, la figura del promotor ambiental juega un rol fundamental en la efectiva implementación por parte de la ciudadanía de políticas de gestión ambiental. En el caso de los voluntarios de la comunidad universitaria, la instancia se presenta también como una actividad con función académica y es reconocida y acreditada por la institución educativa.

Tanto la capacitación, como la realización de monitoreos sobre la experiencia forman parte de un plan de trabajo conjunto entre el Programa Ambiente y Sociedad de la Secretaría de Extensión de la UNL y el Gobierno de la Ciudad.

 

Húmedos y secos

Existen muchas maneras de agrupar o clasificar los residuos, puntualmente la que tiene que ver con la separación de húmedos y secos refiere a su contenido de humedad. “Se asimila lo húmedo a los residuos orgánicos como pueden ser los restos de alimentos y los recortes de jardín. Mientras que los secos se asimilan a los residuos inorgánicos, restos de papel, de cartón, residuos de embalaje, vidrios, metales”, detalló Prono.

El mantener separadas las dos categorías de residuos permite que cada uno preserve sus propiedades ya que el manejo y tratamiento es diferente para cada tipo.

“Lograr que la gente prepare el residuo –lo lave y seque- es la situación óptima, pero eso es algo que puede llevarse a cabo sólo cuando el programa ya se encuentra instalado en la sociedad. Recién en una segunda instancia es posible pedirle a la ciudadanía mayores requerimientos. Para comenzar lo importante es tener en claro la separación de lo húmedo y lo seco”, recalcó.

La separación de residuos implementada en la ciudad es el primer eslabón de una política de gestión integral. “Tratamos de generar conciencia de todo el recorrido que hacen los residuos desde que son generados hasta su localización final, para así lograr entender la importancia de un manejo correcto”, reflexionó la docente de la UNL.