“Vidriera abierta”

El día Viernes 16 de Febrero queda inaugurada "Vidriera abierta" una obra de Carolina Fiorini y Tomás Guerrero, en el marco de la convocatoria de "La Vidriera 2017". Esta obra está prevista para ser visualizada por los transeúntes las 24 horas del día desde el 16 de febrero y hasta el 30 de abril de este año.

[Montaje de la obra]

Se trata de una instalación en la que se evidencian “estructuras narrativas no-lineales, y el uso experimental del tiempo-espacio.” Según sus creadores: “la intencionalidad de abordar dicha expresión, ofrece componer un escenario visual, donde el caminante que deambula por el frente, se convierta en espectador y protagonista al mismo tiempo”.

En esta producción, se interviene el espacio con el propósito de alojar la noción de lo público de la calle, la gente, el ambiente exterior; en el espacio íntimo de la vidriera. Se busca “encerrar” ese espacio público, externo, y ponerlo en exhibición de vidriera interna; o en otro sentido, “abrir” la vidriera al exterior.

Para realizar esta propuesta, se utilizó la cámara fotográfica como herramienta principal, con la cual se realiza una captura del espacio exterior de la vidriera y parte de las paredes del edificio que la contiene; la imagen obtenida, es impresa en vinilo, ocupando toda el área del panel existente. Allí aparece otro elemento constitutivo de la obra: el espejo. Éste ocupa el lugar de la vidriera fotografiada del fondo. Es decir que, al obtener dicha fotografía, se recorta la silueta de la vidriera, y se coloca detrás el espejo. Con este elemento, se acentúa la idea de colocar al espectador dentro del espacio de la vidriera, visualizando fragmentos del espacio exterior en constante movimiento.

Por otro lado, se fotografían personas y perros que representan al caminante que deambula, y se reconstruyó parte de la vereda del lugar, en el piso interno de la vidriera, generando una continuidad con la vereda real.

En esta instalación, los personajes, hacen explícita la intencionalidad de que el espectador tiene que ver algo allí. Éste se cuestiona acerca de qué es lo que está viendo el personaje que se ubica de manera frontal, ¿Me ve a mí, a la calle; o a una vidriera? ¿Yo estoy afuera, o adentro de una vidriera?; Los personajes que caminan por la vereda frente al museo ¿Acaso no están adentro de esa vidriera? ¿O están afuera? Y esa vidriera espejada ¿Contiene un interior o el exterior? ¿Acaso yo estoy en la vidriera de la vidriera del museo? ¿O sigo estando afuera?

En conclusión, la obra se propone romper  fuertemente los límites del espacio; del adentro y el afuera. Es decir, se conectan o entrecruzan ambos territorios, que normalmente son separados por el vidrio de la vidriera, generando una distancia con el público. Así, se posibilita que el espectador ocupe de manera simultánea dos lugares, con una narrativa de forma no-lineal; es espectador y protagonista de la obra al mismo tiempo, como también se encuentra “adentro” y “afuera” en simultáneo.