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Marzo es el mes de concientización sobre el cáncer de colon

Es una de las principales causas más frecuente de muerte en Argentina. En 2020 hubo 15.895 nuevos casos. Alimentación variada, actividad física, abandono del hábito tabáquico y disminución del consumo del alcohol son claves para su prevención.

El 31 de marzo se conmemora el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer Colorrectal (CRR), un tumor maligno que se desarrolla en la última porción del tubo digestivo: el intestino grueso y que se produce como consecuencia de una compleja interacción de factores hereditarios y otros denominados ambientales que se relacionan con la alimentación y el estilo de vida.

Es el segundo cáncer más frecuente en la Argentina, representa el 12,6% del total de casos en ambos sexos, detrás del cáncer de mama (17,2%) y antes del de próstata (9,3%), de acuerdo a las cifras que maneja el Instituto Nacional del Cáncer, que depende del Ministerio de Salud de la Nación.

En esta fecha tan importante, la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) de la UNL se encuentra trabajando en conjunto con el Instituto Provincial del Cáncer de la Provincia de Entre Ríos y la Agencia de Control de Cáncer de Santa Fe en un proyecto de extensión universitaria que tiene dos líneas de acción.

La primera consiste en generar herramientas virtuales de difusión para la prevención del cáncer colorrectal y la segunda la organización de estrategias sanitarias en terreno con participación de estudiantes en el primer nivel de atención.

Nicolás Fernández, docente de FCM-UNL y Referente Provincial PNCCR (Programa Nacional de Prevención y Detección Temprana de Cáncer Colorrectal), sostiene que el cáncer colorrectal es uno de los tres tipos de cáncer que puede ser prevenible o detectable en estadios tempranos, junto con el cáncer de mama y el cáncer de cuello de útero.

“Sin embargo, sigue teniendo un alto impacto en la mortalidad de la población argentina. Por ello desde las instituciones, se propone modificar el paradigma de atención de los pacientes y trabajar en la prevención, esto implica que las personas se realicen ciertos tipos de estudios cuando no presentan síntomas, que es el momento en que la enfermedad puede estar en una etapa temprana”, manifiesta. 

Diagnóstico 

Según un relevamiento de la Sociedad Argentina de Coloproctología (SACP), las consultas y cirugías por cáncer colorrectal cayeron entre un 50% y un 72% entre marzo y agosto de 2020, respecto al mismo período de 2019, debido a las restricciones por la pandemia de COVID19. Por eso, y ante un escenario de reanudación de las actividades tendientes a la prevención y detección temprana del CCR, resulta fundamental la difusión de una campaña que contribuya a instalar este problema de salud en la agenda pública.

“El diagnóstico de esta enfermedad se hace a través de una colonoscopia. En este estudio, se mira por dentro del intestino a través de una cámara de video. Tiene la posibilidad de tomar biopsias o sacar lesiones que pueden convertirse en cáncer (Pólipos)”, explica el docente de FCM. 

Prevención

Se puede prevenir el CRR teniendo en cuenta algunos factores que se han destacado como modificables. Por ejemplo, tener una alimentación equilibrada rica en fibras y baja en alimentos procesados. Realizar actividad física de forma regular y evitar la obesidad. Además de disminuir el consumo de alcohol y eliminar el hábito tabáquico.

Por otra parte, a partir de los 50 años se recomienda realizar estudios como el test de sangre oculta en materia fecal (anual) y/o colonoscopia, aunque no se presenten síntomas. Esto aumenta las chances de prevención y detección temprana.

“Puede diagnosticarse en edades más tempranas, pero no es lo más frecuente. Si bien tener uno o más familiares con historia de cáncer colorrectal aumenta el riesgo, habitualmente las personas no tienen ningún antecedente”, concluye Fernández. 

El papel de la macrobiota en el CRR 

Gabriel Vinderola, docente de la FIQ-UNL e investigador del CONICET en el Instituto de Lactología Industrial INLAIN, UNL/CONICET, destaca que una persona debería multiplicar por tres o cuatro -un verdadero desafío- la cantidad y variedad de frutas y verduras para alcanzar niveles adecuados de ingesta de fibras tal cual lo requiere nuestra microbiota, el grupo de millones de bacterias que residen en el intestino.

“Tenemos un déficit en fibras. La microbiota se alimenta de fibras diversas”, dijo y continuó: “Nos hemos desviado a comer alimentos ricos en grasas, azúcares y bajos en fibras, esto provoca que la microbiota no pueda producir una sustancia que se llama ácido butírico, que es un potente antiinflamatorio y anticancerígeno”.

Vinderola trae a consideración un estudio publicado recientemente por la revista Gastroenterology. Demostró el rol que tiene una bacteria llamada Streptococcus thermophilus, presente en todos los yogures y quesos frescos. Esta bacteria inhibe la tumorogénesis colorrectal mediante la secreción de una enzima denominada β-galactosidasa.

“Hicieron unos ensayos in vitro con ratones y observaron que la β-galactosidasa que es la enzima que usa Streptococcus thermophilus para poder digerir la lactosa, tiene actividad de inhibición en el inicio del tumor. Además interfiere en el metabolismo de las células cancerígenas”, detalló el investigador.

Es posible que, además de los yogures, el trío cada vez más moderno de kéfir, kimchi y kombucha resulte familiar (o no). Sin embargo, el experto en microbiología dice que los alimentos fermentados como estos pueden ayudar a mejorar la inmunidad del intestino. “El reciente estudio lo que hace es explicar y demostrar los mecanismos del conocimiento ancestral que se tenía sobre los yogures y los alimentos fermentados”, sostiene. 

Marzo: Mes azul, mes de lucha

Como cada año, el próximo miércoles 31 de marzo se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Cáncer Colorrectal (CCR o Cáncer de Colon). En este marco, se iluminará de color azul -color que representa a nivel mundial la lucha contra esta enfermedad- el Puente Colgante de Santa Fe, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de la detección temprana y los controles preventivos que en el 90% de los casos se produce en personas mayores de 50 años de edad.

Las instituciones que impulsan esta campaña son: el Instituto Nacional del Cáncer; Federación Argentina de Gastroenterología (FAGE); Federación Argentina de Asociaciones de Endoscopía Digestiva (FAAED); Endoscopistas Digestivos de Buenos Aires (ENDIBA); la Sociedad Argentina de Proctología (SACP); la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC), la Asociación Argentina de Cirugía (AAC) y la Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE), esta última a través de su director el Dr. Fabio Nachman, gastroenterólogo especialista en CCR de la Fundación Favaloro.

 

Última actualización: 31/03/2021 a las 09:55 hs.