A cargo del Dr. Maximiliano Katz, Instituto de Fisiología y Biofísica Bernardo Houssay (Laboratorio de Genética de la Comunicación entre Órganos, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires).
El eje intestino-cerebro constituye una intrincada red de comunicación bidireccional, mediada por neurotransmisores, hormonas y metabolitos que aseguran la homeostasis. A este diálogo se integra la interacción con la microbiota, factor determinante en el funcionamiento del eje. Nuestro grupo utiliza la mosca Drosophila melanogaster como modelo genético para comprender los mecanismos que median esta comunicación, permitiéndonos identificar alteraciones que conducen a estados patológicos. El entendimiento de estas regulaciones posiciona a Drosophila como una excelente herramienta para estudiar el impacto de la dieta, incluyendo prebióticos, probióticos y postbióticos, en la determinación del equilibrio metabólico y la fisiología gastrointestinal.
Miércoles 29 de abril, 11h, Aula Leloir FIQ (2do piso)
Seminario gratuito, sin inscripción previa.