Paraninfo Nº211/ Agosto 2026
Paraninfo Nº211/ Agosto 2026
El Niño: pronósticos y desafíos ante una temporada en que se prevén excesos hídricos
El fenómeno meteorológico está en pleno desarrollo y se estima que tendrá una intensidad fuerte o muy fuerte hacia la primavera y el verano. Para mitigar sus efectos negativos, especialistas de la UNL generan conocimiento desde distintas perspectivas, como la gestión de riesgo y las medidas necesarias; el agua como recurso para el consumo y la producción; los cultivos, caminos rurales y tambos lecheros. También, el lado B de las crecientes: la posible recuperación de biodiversidad en el río Paraná.
.

Dicen que fueron piadosos pescadores peruanos los que bautizaron como El Niño al fenómeno meteorológico que hoy está en boca de todos. Eligieron ese nombre al notar que, en fechas cercanas al 25 de diciembre, cada varias temporadas el océano Pacífico presenta corrientes cálidas que alejan los peces de las costas y provocan lluvias copiosas. Por allá y por acá, más que un milagro de Navidad, sobrevuela entonces el fantasma de las inundaciones. Frente a esa circunstancia, el sistema científico tecnológico universitario busca calmar las aguas.
.La UNL cuenta con especialistas en diferentes disciplinas que generan conocimiento para mitigar los efectos negativos que El Niño podría tener en la provincia de Santa Fe y en la región. Mediante investigaciones serias, abordan desde la aptitud de las redes de drenaje hasta alternativas de alimentación para el ganado. Independientemente de sus áreas de estudio, coinciden en que la planificación basada en evidencia es clave: con la información adecuada, cada rubro puede prever consecuencias, tomar recaudos y evitar sobresaltos.
.
EL AGUA Y LOS SUELOS
En materia hidrológica, la Magister en Ingeniería en Recursos Hídricos y Doctora en Ciencia y Tecnología Ambiental, docente e investigadora de la FICH, Viviana Zucarelli señaló que “entre otros factores, las consecuencias de El Niño dependerán de la intensidad, la frecuencia y la localización de las precipitaciones”. Así como no es lo mismo que llueva 100 milímetros en 30 minutos que durante 24 horas, el escenario cambia si tenemos suelos secos o con alto nivel freático.
Para poder analizar cómo estamos, es necesario situarnos. Zucarelli expuso que “pertenecemos a la cuenca del Río Paraná, que a su vez está comprendida en la del Río de La Plata, cuyos suelos tienen escasa capacidad de drenaje”. En tal sentido, precisó que “al haber poca pendiente, en las zonas rurales predomina la infiltración de las aguas, por lo que los anegamientos se generan una vez que se saturan los suelos”. En cambio, las áreas urbanas son impermeables. “La vulnerabilidad de las ciudades aumenta por la concentración de edificios en altura, la ocupación del valle de inundación de los ríos, el crecimiento de barrios cerrados y los desarrollos suburbanos que favorecen el escurrimiento”, manifestó la especialista.
Por otro lado, El Niño puede afectar la calidad del agua que usamos como recurso, ya sea de pozo o de red, para el consumo o para la producción. Zucarelli afirmó que “las intensas lluvias y las crecidas de los ríos pueden enturbiar las aguas con distintos tipos de contaminantes, debido al arrastre de sedimentos, el lavado de campos y urbes, el desborde de pozos ciegos, la saturación de sistemas de cloacas”. Al respecto, resaltó que “es indispensable un monitoreo constante, la limpieza y el mantenimiento de la red de desagües, la concientización y la educación a la población”.
.




GESTIÓN INTEGRADA A LOS RIESGOS HÍDRICOS
El riesgo de afectación por inundación es la interacción entre las amenazas hídricas, que en nuestra región son las crecidas y las lluvias intensas, y la vulnerabilidad del territorio, vinculada a factores fisiográficos y sociales. En función de que fenómenos como El Niño incrementan ese riesgo, la comunidad académica colabora con los gobiernos locales y con el gobierno provincial para sobrellevar estratégicamente las situaciones climáticas críticas.
En línea con la legislación en la materia, desde septiembre de 2023 la provincia de Santa Fe cuenta con guías para la elaboración de planes de contingencia ante eventos hidrológicos extremos, formuladas con la asistencia técnica de un equipo de la UNL que fue coordinado por el Profesor Honorario, Carlos Paoli. “Un plan de contingencia es una herramienta, ya que designa a los actores que intervienen frente a un evento adverso, los vincula y les asigna responsabilidad”, detalló el docente y aclaró que “con el fin de optimizar el uso de los recursos humanos y tecnológicos, involucra a las instituciones estatales, las entidades intermedias y la ciudadanía en general”.
“En base a estándares internacionales, proponemos un enfoque integrado de la gestión de riesgos hídricos”, expresó el Profesor Honorario, quien representó a la Argentina en el grupo de trabajo sobre Balance Hídrico de la Cuenca del Plata que se realizó en el marco del Programa Hidrológico Internacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). “Para abordar de manera eficiente el posible impacto de El Niño es fundamental combinar medidas estructurales, que son las obras hidráulicas, con medidas no estructurales, como el ordenamiento territorial, los sistemas de alertas tempranas, la medición de los niveles de los ríos, los seguros contra inundaciones, los planes de evacuación, los servicios de documentación, entre otras”, enumeró.
Las previsiones que se están tomando en la región por los pronósticos para los próximos meses dan cuenta de que en diferentes niveles del Estado y sectores de la sociedad hay conciencia de que conviene prepararnos para una potencial emergencia en vez de reaccionar sobre la marcha. “No podemos ir contra la naturaleza, es decir, no podemos evitar las lluvias intensas ni las crecidas de los ríos, pero con conocimiento podemos adaptarnos mejor para sufrir menos daños y, sobre todo, evitar pérdidas de vida”, concluyó Paoli.
.