Triste recuerdo
290403: el día que Santa Fe cambió para siempre
Lunes 26 de abril de 2004
El 29 de abril próximo se cumple el primer aniversario del desborde de las aguas del Salado sobre la ciudad de Santa Fe. A un año de la catástrofe hídrica que nos marcó y aún nos afecta. La FUL organiza un acto en la Facultad de Derecho el jueves 29 a las 17:0
Este jueves 29 no será un día cualquiera. Se cumple un año de la inundación del río Salado que sufrió nuestra ciudad.
Sus consecuencias son por todos conocidas: innumerables casas, comercios e industrias destruidas, un número aproximado de 150.000 damnificados que perdieron sus viviendas y todo tipo de pertenencias. Muchos de ellos tuvieron que vivir en estaciones de trenes, escuelas, centros asistenciales y tiendas de campaña improvisadas, hasta poder retornar a sus hogares o ser derivadas a zonas de asentamiento en la propia ciudad o sus alrededores.
Es un día en que la ciudad y sus habitantes aprendieron a verse de una forma diferente, gracias a la solidaridad de muchas personas. Personas que no dudaron en ayudar quienes más lo necesitaban, trabajando en las labores de rescate, en los Centros de Evacuados dispuestos en toda la ciudad, en la Universidad atendiendo las consultas de familiares que buscaban a sus seres queridos, donando elementos indispensables como ropa o medicamentos, en síntesis, de mil maneras diferentes.
Pero también es un día en el que, como santafesinos, deberemos reflexionar sobre lo que nos pasó, mirar para adelante y trabajar para recuperar no solamente aquello que se perdió sino también para mejorar y hacer avanzar nuestra ciudad.
Sus consecuencias son por todos conocidas: innumerables casas, comercios e industrias destruidas, un número aproximado de 150.000 damnificados que perdieron sus viviendas y todo tipo de pertenencias. Muchos de ellos tuvieron que vivir en estaciones de trenes, escuelas, centros asistenciales y tiendas de campaña improvisadas, hasta poder retornar a sus hogares o ser derivadas a zonas de asentamiento en la propia ciudad o sus alrededores.
Es un día en que la ciudad y sus habitantes aprendieron a verse de una forma diferente, gracias a la solidaridad de muchas personas. Personas que no dudaron en ayudar quienes más lo necesitaban, trabajando en las labores de rescate, en los Centros de Evacuados dispuestos en toda la ciudad, en la Universidad atendiendo las consultas de familiares que buscaban a sus seres queridos, donando elementos indispensables como ropa o medicamentos, en síntesis, de mil maneras diferentes.
Pero también es un día en el que, como santafesinos, deberemos reflexionar sobre lo que nos pasó, mirar para adelante y trabajar para recuperar no solamente aquello que se perdió sino también para mejorar y hacer avanzar nuestra ciudad.