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Educar sobre la importancia del agua barrosa

Jueves 15 de octubre de 2026 / Actualizado hace 1 hora, 41 minutos

Estudiantes del Jardín de Infantes de la UNL participaron de una propuesta educativa y lúdica organizada por la FICH sobre la importancia ecológica del agua barrosa.

Mediante actividades visuales, lúdicas y vivenciales, estudiantes de las salas de 5 años del Jardín de Infantes La Ronda de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) junto al equipo docente y directivo de la institución, participaron del Programa denominado La FICH va a la escuela. Se trata de un Programa institucional de promoción de carreras y articulación de niveles de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH) que busca desarrollar actividades educativas, científicas y artísticas relacionadas con las diferentes disciplinas de dicha unidad académica. “Esta actividad es parte de nuestra propuesta curricular la cual pretende la incorporación de diferentes perspectivas que aporten al abordaje de una temática en particular. Estas salidas escolares se definen en el marco de las propuestas pedagógicas que diseñan las docentes en diálogo con diferentes actores de la comunidad universitaria y de la ciudad. Se consideran instancias que amplían las fronteras de lo escolar, al mismo tiempo que nos aproximan a los contextos de producción del conocimiento científico y permiten intercambiar con actores en otros espacios. En tal sentido, generan otras condiciones para enseñar y aprender donde la vivencia en entornos concretos es la prioridad”, explicó la vicedirectora del Jardín La Ronda, Cecilia Odetti, sobre las visitas educativas que se realizan desde el Jardín.

La FICH va a la Escuela es una línea de trabajo de la Secretaría Académica de la Facultad. “Lo que hacemos es visitar instituciones educativas secundarias para contar sobre las carreras que hay en la Facultad pero también recibimos escuelas primarias y, como en este caso, el Jardín de la UNL. Esta vez, se preparó una actividad lúdica específica que nosotros llamamos Las aguas barrosas y su importancia en el desarrollo de la vida de los seres vivos de la zona. Este es un tema central de la Cátedra UNESCO Agua y Educación para el Desarrollo Sostenible, la cual tiene sede en la FICH, y sobre el cual se elaboró un cortometraje y distintas actividades de divulgación respecto al color del agua de nuestra laguna y de nuestros ríos”,  explicó el subsecretario académico de FICH, Cristian Quinteros. 

En defensa de nuestras aguas barrosas 

Fue la idea fuerza de la actividad propuesta. “El propósito fundamental de la actividad consistió en reivindicar el color de nuestras aguas marrones reconociendo en ellas un rasgo inherente a la naturaleza en nuestra región. Habitualmente, el color marrón suele ser tomado como un indicador de contaminación y suciedad provocando así incertidumbre, desconfianza y temor. Desmontar esta serie de prejuicios acerca del color en general y del agua en particular permite establecer una nueva serie de asociaciones en donde el agua marrón está vinculada con la vida acuática y las formas serpenteantes de los ríos de llanura. Al mismo tiempo que las aguas cristalinas no necesariamente están libres de contaminación. En otras palabras, el color no debe ser considerado un atributo suficiente para connotar negativa al agua", desarrolló la directora de la Cátedra UNESCO, Natalia Carolina Bas.

Sobre el contexto en el que se realizó la actividad, el vicedirector de la Cátedra UNESCO, Mario Schreider, explicó que se trata de un espacio orientado a los temas del agua, la educación y cultura.  “A nosotros nos interesa de sobremanera poder llegar con estos temas a los distintos estamentos de la sociedad santafesina. En este caso, la visita de los niños de nivel inicial nos permitió adecuar nuestros contenidos y mensajes, para poder generar un espacio de confianza entre la Cátedra y los alumnos, que nos permita construir nuevas ideas y conceptos  e interpretar de ese modo la realidad del agua desde la perspectiva de niños de 5 y 6 años”.

“Trabajar con niños de nivel inicial fue un desafío para la Cátedra. Algunas de las premisas para el desarrollo de la actividad fueron trabajar con recursos visuales y utilizar las maquetas interactivas con las cuales contamos en la Facultad. Inicialmente nos pareció importante desmontar todas estas connotaciones negativas al color marrón en general para después asociarlo específicamente al tema del agua”, remarcó la directora de la Cátedra sobre la actividad planificada para las y los estudiantes del Jardín.

El agua que nos rodea

Conocer y aprender sobre la importancia de este recurso natural indispensable para el desarrollo de la vida es uno de los objetivos primordiales de la Secuencia didáctica denominada El agua como fuente de vida que actualmente se está llevando a cabo en la sala de 5 años del Jardín. “Esta salida educativa constituye una experiencia de aprendizaje que amplía las oportunidades de exploración e indagación iniciadas en la Sala. A través de la observación, el juego y el contacto directo con la temática, los niños y niñas logran profundizar el conocimiento sobre el agua y resignificar el valor de la misma. También, visitar un espacio público universitario favorece la curiosidad y la construcción de conocimientos científicos en un contexto diferente al escolar, promueve el aprendizaje significativo a partir de la interacción con especialistas, materiales y juegos diseñados para la primera infancia”, explicó una de las docentes a cargo de la Sala de 5 años del turno tarde, Juliana Rímolo. 

Luego de la actividad en la FICH, llegó el momento de la investigación de campo. Acompañados por el equipo docente y directivo, el grupo de estudiantes emprendió la caminata: salieron de la Ciudad Universitaria, cruzaron el Predio UNL ATE y llegaron a la Costanera Este hasta quedar frente a la imponente Laguna Setúbal. Allí, observaron el paisaje, la dinámica del río y el color del agua, y recolectaron muestras para continuar trabajando la temática en el Jardín. “La experiencia fue muy enriquecedora para nuestros niños y niñas ya que les permitió aprender a partir de la observación, la exploración y el contacto directo con el ambiente natural. La visita a la Facultad y el recorrido hasta la Costanera fue una oportunidad para despertar la curiosidad, formular preguntas y descubrir nuevos aspectos sobre el agua y su importancia para la vida. Como docentes, valoramos especialmente estas propuestas que trascienden el aula y convierten el entorno en un espacio de aprendizaje. Creemos que brindar oportunidades para explorar, descubrir y hacerse preguntas es fundamental para construir conocimientos desde edades tempranas y promover una conciencia comprometida con el medio ambiente”, reflexionó la docente sobre la actividad realizada. 

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