Género

El abolicionismo como cuestión de derechos

Miércoles 29 de abril de 2015 / Actualizado el lunes 4 de mayo de 2015

Integrantes de la campaña “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución” participaron de una jornada-debate en la FCJS. Plantearon que la prostitución no es un trabajo que se elige libremente y discutieron los argumentos del “reglamentarismo”.

La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJS) fue marco este martes para la Jornada-debate “El sistema prostituyente: una perspectiva abolicionista”, en la que participaron estudiantes de la facultad y miembros de organizaciones sociales que colmaron el aula Vélez Sarsfield. Tres referentes nacionales de la campaña “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución” integraron el panel donde compartieron su experiencia militante: Graciela Collantes, representante de la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos (AMADH); Liliana Barrio Azaraf, miembro de la campaña; y Cristina Ruiz, de la Asociación Nacional Abolicionista que despliega sus acciones en la zona sur de la provincia de Buenos Aires. La actividad fue organizada por el Programa Género, Sociedad y Universidad de la Secretaría de Extensión de la UNL, la Campaña abolicionista “Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución”, AMADH, la Cátedra Taller Trata de Personas y el Centro de Estudiantes de Derecho y Ciencias Sociales.

La Universidad debate
El tema convocante se debate intensamente desde el siglo XIX, en particular al interior del movimiento feminista, entre los que sostienen que es necesario abolir la prostitución porque implica una forma de explotación sexual a partir de una situación de vulnerabilidad, y los que consideran que se trata de un trabajo que debe ser reglamentado para garantizar las condiciones en que se ejerce. “Desde el Programa Género, Sociedad y Universidad venimos trabajando en lo relacionado con los Derechos Humanos de las Mujeres, y es muy valioso para nosotras contar hoy con las integrantes de la campaña nacional que nos pueden aportar su mirada y su experiencia activista”, destacó al presentar el panel, la directora del Programa Género, Universidad y Sociedad, Adriana Molina.
Además valoró la jornada como una instancia para conocer la postura abolicionista, sin desconocer que existen otros planteos: “hay posturas que plantean la reglamentación y se preguntan si la prostitución puede considerarse un trabajo y por lo tanto deberían establecerse ciertas condiciones. El abolicionismo por su parte, sostiene que el cuerpo de una mujer no puede ser considerado un objeto, por lo que se debe abolir en todos sus aspectos a la prostitución y al sistema prostituyente”. En esa línea, Molina señaló que “la Universidad tiene que ser el reflejo de las distintas voces, perspectivas académicas, políticas y militantes de los Derechos Humanos, y en este caso sobre las mujeres”.
Desde una visión crítica del Derecho, la directora del programa de extensión valoró también la presencia de integrantes de organizaciones sociales y militantes en el ámbito universitario: “para los que consideramos que el Derecho no es una norma ni la sentencia de los jueces solamente, el Derecho se construye con prácticas sociales y culturales; y en este caso, con el aporte de movimientos de mujeres, trans y travestis que pelean por la igualdad de derechos”.

"Prostitución no es trabajo"
A su turno, Liliana Barrio Azaraf se refirió a los orígenes del abolicionismo y en particular al nacimiento de la campaña nacional, en el mes de junio de 2007, con el fin de darle un nuevo impulso a los reclamos por niñas y mujeres que habían sido secuestradas por redes de trata de personas con fines de explotación sexual. Desde entonces, articulando acciones con otras organizaciones sociales, producen reflexiones teóricas, participan del Encuentro Nacional de Mujeres, impulsan reclamos ante las autoridades, realizan muestras artísticas, jornadas y charlas. “Sostenemos que para la liberación de las mujeres, ninguna persona debe ser violentada en su cuerpo y su subjetividad. Estamos a favor de una sexualidad placentera y libre, no basada en el dominio y el goce del que paga, que generalmente son varones”, aseguró. Y especificó que “sobre todo en la etapa neoliberal del capitalismo hay una construcción sobre el mal llamado trabajo sexual o turismo sexual, que ha adquirido dimensiones muy grandes y genera una demanda de niñas y adolescentes para sostener el sistema prostituyente. Por otra parte, frente a los argumentos que aseguran que las mujeres adultas eligen libremente esa práctica, decimos que hay que tener en cuenta las historias de vida. Generalmente las mujeres que proveen al sistema prostituyente son pobres, y sobre todo no han tenido la posibilidad de elegir libremente”.

Reclamos al Estado 
En representación de AMADH, Graciela Collantes se refirió a que la organización surgió en 1995 cuando un grupo de mujeres en situación de prostitución se organizan en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) para hacer frente a la violencia policial por la aplicación de los códigos contravencionales que perseguían y encarcelaban a las personas en situación de prostitución. En esa línea insistió en que la lucha de la Asociación sigue siendo reclamar al Estado para que instrumente los medios necesarios para ayudar a las mujeres “atrapadas en un sistema prostituyente”.
“El abolicionismo no viene a reprimir la prostitución sino a combatir las causas que pueden llevar a niñas, niños, mujeres, hombres, chicas trans, y a toda persona que pueda caer en una situación de vulnerabilidad. Por eso reclamamos políticas públicas, con un Estado presente, que  acompañe a las víctimas para su reinserción laboral y sobre todo con la prevención de esas situaciones”, agregó Cristina Ruiz.

En Junio
Las integrantes de la Campaña convocaron a participar en las  “V Jornadas Nacionales Abolicionistas sobre prostituciòn y trata de mujeres y niñas/os”, que tendrán lugar el 26 y 27 de junio, en la Asociación Trabajadores del Estado (San Luis 2854). Para más información ingresar a www.jorabsantafe.blogspot.com 
 

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