Sexta Convocatoria
Fondo para la Conservación Patrimonio: Proyectos finalizados
Martes 21 de julio de 2026 / Actualizado hace 8 horas, 8 minutos
El acto de adjudicación de subsidios, en el marco de la séptima convocatoria se desarrolló este martes 21 de julio en el Consejo Superior de UNL. En la oportunidad, se expusieron los resultados de los proyectos finalizados en la sexta convocatoria.
La Universidad Nacional del Litoral (UNL) junto con la Fundación Hábitat y Desarrollo, Sancor Seguros y el Ministerio de Ambiente, Cambio Climático de la Provincia de Santa Fe, con el apoyo de la Cámara de Diputados y Diputadas y del senador Julio Francisco Garibaldi, financiaron cuatro proyectos en la convocatoria del Fondo para la Conservación del Patrimonio Natural Santafesino, edición 2024.
En el marco del acto de adjudicación de fondos de la séptima convocatoria, los equipos de estos cuatro proyectos que finalizaron su ejecución, expusieron los resultados obtenidos en los doce meses de trabajo.
Los proyectos concluidos son:
• “Preparando el terreno para la reintroducción del Venado de las Pampas. Revirtiendo la extinción social de la especie en los Bajos Submeridionalles”. Responsable: Andrés Pautasso.
• “Hacia una gestión sustentable del agua en la Reserva Puesto El Mesías: estrategias ecotoxicológicas para mitigar la contaminación agroindustrial en las Cañadas de Malaquías”. Responsable: Rafael Lajmanovich.
• “Identificación de áreas para conservar y restaurar la cobertura boscosa del Espinal en la cuenca del Arroyo Cululú”. Responsable: Andrés Bortoluzzi.
• “Espacios verdes urbanos como refugio para la biodiversidad: posibilidad de vínculo con la naturaleza y conservación en medio de las ciudades”. Responsable: Romina Ghirardi.
Reviviendo al Venado de las Pampas en los Bajos Submeridionales
Andrés Pautasso es coordinador a cargo del Museo Provincial de Ciencias Naturales “Florentino Ameghino”, en la ciudad de Santa Fe. Desde el año 1997 es integrante del “Proyecto Venados”, desarrollando acciones de investigación y conservación del Venado de las Pampas en los Bajos Submeridionales de la provincia de Santa Fe.
El proyecto “Preparando el terreno para la reintroducción del Venado de las Pampas. Revirtiendo la extinción social de la especie en los Bajos Submeridionales”, bajo su dirección tuvo por objetivo “reavivar la memoria colectiva destacando los vínculos históricos que la comunidad rural tiene con el Venado de las Pampas y su hábitat: los mogotes de Palo Azul (Cyclolepis genistoides)”.
“La extinción social de las especies es un fenómeno que muchas veces antecede a la extinción biológica. La ausencia de experiencias vivenciales con una determinada especie favorece el desvanecimiento de ésta en la cultura de las comunidades que habitan el mismo territorio”, sostuvo Pautasso y agregó “el Venado de las Pampas (Ozotoceros bezoarticus) es un claro ejemplo de ello, ya que es una de las cuatro especies declaradas Monumento Natural en la provincia de Santa Fe y se encuentra en peligro de extinción. En todo el país sólo persiste en cuatro núcleos poblacionales. Uno de ellos está en Santa Fe, siendo el más pequeño y amenazado de todos”.
“Entendemos que la reintroducción del venado demandará años de trabajo y una planificación minuciosa. Por eso, los primeros pasos están dirigidos a revertir su extinción social, reinsertando simbólicamente en la memoria colectiva a través de actividades culturales y educativas”, continuó Pautasso.
“En este marco, un equipo interdisciplinario de trabajadoras y trabajadores del Ministerio de Cultura y del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la Provincia de Santa Fe desarrolló un museo ambulante que recorre localidades y parajes cercanos a los posibles sitios de reintroducción. Además, se registró en formato audiovisual los testimonios de hombres y mujeres del norte santafesino que hayan tenido experiencias vivenciales con esta especie. En paralelo, junto a docentes y estudiantes de escuelas rurales, se realizaron relevamientos de campo sobre el venado y su entorno. Todo este material formó parte de una muestra que se presentará en un espacio museológico de la ciudad de Santa Fe”, finalizó Pautasso.
Hacia un futuro sustentable: mitigando el impacto agroindustrial
Rafael Lajmanovich es Dr. en Ciencias Naturales (UNLP), docente de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB-UNL) e investigador principal del CONICET.
El objetivo general del proyecto “Hacia una gestión sustentable del agua en la Reserva Puesto “El Mesías”: estrategias ecotoxicológicas para mitigar la contaminación agroindustrial en las Cañadas de Malaquías” consistió en “evaluar la contaminación agroindustrial en los cuerpos de agua de la Reserva Puesto El Mesías y las Cañadas de Malaquías, a través del análisis de contaminantes químicos, bacteriológicos y ensayos ecotoxicológicos, con el fin de desarrollar estrategias de mitigación y conservación de estos ecosistemas”, indicó Rafael Lajmanovich.
Es en este sentido, que dentro de sus objetivos específicos se situaron, en primer lugar, “caracterizar la contaminación (química y bacteriológica) en los cuerpos de agua de la región”; en segundo término, “evaluar el impacto ecotoxicológico en organismos acuáticos bioindicadores, especialmente en anfibios”; en tercer lugar, “identificar fuentes de contaminación”; en cuarto lugar, “proponer estrategias de mitigación, incluyendo medidas de conservación, restauración y reducción de contaminación en el área” y, por último, “sensibilizar a la comunidad local y actores involucrados sobre el impacto de la contaminación agroindustrial”, expresó Lajmanovich.
“Cumplimos con los objetivos propuestos, ya que generamos información científica inédita que permitió identificar fuentes de contaminación, en especial relacionadas con residuos de agroquímicos y contaminación bacteriana. Además, demostramos que la red de canalizaciones artificiales favorece el transporte de estos contaminantes hacia sectores de alto valor de conservación, como la Reserva Natural Puesto El Mesías. Estos resultados permitirán fortalecer los monitoreos ambientales y aportar evidencia para la conservación y gestión de la cuenca”, remarcó Lajmanovich.
“El área de intervención es la cuenca hidrográfica del arroyo “Los Padres” que tiene una superficie aproximada de 660 km2 y comprende la subcuenca del arroyo “Los Troncos” (420 km 2) y la subcuenca Cañadas de Malaquías en la provincia de Santa Fe. Es en este sentido, que el proyecto se planteó brindar herramientas para mejorar la gestión de las áreas naturales protegidas de la región”, concluyó Lajmanovich.
Estrategias de restauración boscosa en la cuenca del Arroyo Cululú
Andrés Bortoluzzi es Dr. en Ciencias Agrarias (UNR), Biólogo (UNC) y especialista en Teledetección y SIG (INPE – Brasil, 2004). Profesor adjunto con dedicación exclusiva en la cátedra de Ecología de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNL (FCA-UNL). Desarrolla actividades de docencia e investigación relacionadas fundamentalmente al uso de la teledetección espacial y herramientas de los Sistemas de Información Geográficas para el estudio de los bosques nativos del centro-norte de la provincia de Santa Fe y recursos fitogenéticos nativos. Está a cargo del proyecto "Identificación de áreas para conservar y restaurar la cobertura boscosa del Espinal en la cuenca del Arroyo Cululú".
Es en este marco, que el objetivo general de la propuesta fue “identificar en la cuenca del Arroyo Cululú, áreas donde proponer acciones para la conservación y/o restauración de la cobertura boscosa de la Ecorregión del Espinal”.
“En 2024 comenzamos a analizar la cuenca del arroyo Cululú en cuanto a la superficie cubierta por vegetación naturales y de los cambios acaecidos en los últimos 40 años a nivel de paisaje”, indicó Bortoluzzi y prosiguió “la cuenca del arroyo Cululú cubre una superficie aproximada de 752.000 ha e involucra a unas 15 localidades de los departamentos de Las Colonias y Castellanos. Dentro de la cuenca, unas 3500 ha se identificaron como bosque nativo en el Ordenamiento Territorial de Bosque Nativo de 2019”.
Entre los principales hallazgos Bortoluzzi mencionó, por un lado, que en las aproximadamente 752.000 hectáreas que abarca la cuenca hidrográfica del arroyo Cululú, menos del 4% de la superficie es ocupada por bosques y otras formaciones leñosas.
“Esta situación no se distribuye homogéneamente, ya que en la parte alta de cuenca es dónde menos proporción de bosque se encuentra. Es en este sentido, que sería recomendable priorizar las tareas de restauración”, explicó Bortoluzzi.
Por otro lado, Bortoluzzi comentó que “en donde se detectaron remanentes boscosos sería importante reforzar acciones de conservación, considerando su superficie, conectividad a otros parches y la alta proporción de especies nativas, como algarrobo, ñandubay, chañar, aromitos, entre otras”.
En función de este diagnóstico Bortoluzzi destacó “la necesidad de profundizar los estudios, por ejemplo en complementariedad con trabajos de fauna silvestre; así como la generación de conocimientos para intervenir en el cuidado y mejora de las condiciones de los bosques”.
Espacios verdes urbanos: refugio de la biodiversidad
Romina Ghirardi es investigadora del CONICET y docente-investigadora de la Universidad Católica de Santa Fe. Desarrolla, además, sus actividades de investigación en el Instituto Nacional de Limnología (INALI-CONICET-UNL). Es licenciada en Biodiversidad y Profesora de Biología (UNL). Master en Gestión y Conservación de la Biodiversidad en los Trópicos (Universidad San Pablo-CEU, España). Doctora en Ciencias Naturales (UNLP). Estudia la respuesta de anfibios y otros organismos acuáticos al estrés causado por agentes naturales y antrópicos.
“Las ciudades crecen a un ritmo sin precedentes y, en consecuencia, aumenta la cantidad de cobertura gris, residuos, ruidos e iluminación y disminuyen los espacios verdes. Sin embargo, hay sitios urbanizados que aún conservan espacios verdes urbanos (EVU) que permiten la realización de actividades que generan contacto con la naturaleza” indicó Ghirardi y agregó “Nuestro proyecto describió las especies de anfibios presentes en plazas, parques y reservas urbanas de la ciudad de Santa Fe y área metropolitana; como así también, realizó actividades y propuestas de educación ambiental y propuso herramientas para mejorar las acciones de mantenimiento; y, por último, agregó cartelería informativa en cada EVU para comunicar a las personas sobre la biodiversidad presente ya que cuidamos lo que conocemos y conocemos lo que nos enseñan”.
Es en este sentido, que el objetivo general del proyecto “Espacios verdes urbanos como refugio para la biodiversidad: posibilidad de vínculo con la naturaleza y conservación en medio de las ciudades” consistió en “poner en valor los EVU como espacios promotores de educación ambiental que vinculen la posibilidad de recreación y conservación de la biodiversidad y utilizando a los anfibios como organismos bandera”.
"La sociedad está cada vez más desvinculada de la naturaleza, el estilo de vida actual hace que tengamos pocos lugares y tiempos para hacer contacto real con ambientes naturales, observar, reconocer lo que nos ofrecen y también reconocernos como parte de estos ambientes. Por ello, creemos que al informar sobre la gran cantidad de flora y fauna -que muchas veces pasa desapercibida para los vecinos- que habita en los espacios verdes urbanos, permitió mejorar la percepción y el compromiso ciudadano con el cuidado de estos sitios. Además, nos impulsó el deseo de contribuir a que las personas se sientan parte y responsables de la calidad y el futuro de estos espacios verdes", destacó Ghirardi.
"Uno de los principales desafíos del proyecto fue lograr que la población acepte y se involucre con los cambios que proponemos en los espacios verdes urbanos, y que se animen a reconectarse con la naturaleza, superando miedos o prejuicios hacia ciertos organismos, como los anfibios. También fue un reto mantener el equilibrio entre el uso recreativo y la conservación, asegurando que ambas funciones se potencian mutuamente y no se vean como opuestas", concluyó Ghirardi.
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