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Inauguración de "Tramas", muestra patrimonial del MAC

Miércoles 31 de mayo de 1969

Inaugura en el MAC UNL la muestra patrimonial “Disidentes. Tramas de la resistencia en el arte argentino”, con obras de López Claro, Ferrari, Iglesias Brickles, Fabry y Santoro. Podrá visitarse desde el 14 de mayo a las 19.

El Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad Nacional del Litoral presenta la exposición patrimonial “Disidentes. Tramas de la resistencia en el arte argentino”, integrada por obras de César López Claro, León Ferrari, Eduardo Iglesias Brickles, Ana Fabry y Daniel Santoro, pertenecientes a su acervo. La inauguración tendrá lugar el jueves 14 de mayo a las 19 en el MAC (Boulevard Gálvez 1578). La exposición podrá visitarse desde el 14 de mayo hasta el 14 de junio.

"Disidentes" propone un recorrido por obras seleccionadas del patrimonio del museo, estableciendo relaciones entre producciones de distintos momentos del arte argentino. El eje de la propuesta se organiza en torno a la disidencia como práctica artística, entendida como una forma de cuestionamiento de normas, discursos y representaciones. Lo que los une no es un estilo, sino un espíritu: la decisión valiente de disentir, desafiar lo instituido y separarse de la norma. Cada uno forjó una estrategia de resistencia única desde su propio estudio y materialidad, se atrevió a desconfiar de los juicios certeros y a dar forma a ideas que muchos preferirían callar, utilizando el arte como herramienta para la crítica, la denuncia, la reflexión y la construcción de imaginarios alternativos. 

Como institución universitaria, el MAC UNL se establece como un espacio para la reflexión crítica y la difusión de lenguajes visuales que interpelan su tiempo, reafirmando el valor de un acervo que resguarda y promueve la diversidad de miradas en el arte argentino contemporáneo.

La disidencia humanista: López Claro y la denuncia de la brutalidad

César López Claro nos enfrenta a la memoria herida de nuestra historia reciente. Su serie "La Noche de los Lápices”, es una potente voz contra la barbarie de la dictadura y la desaparición forzada. Su disidencia no es solo formal, sino ética: un grito visual que denuncia la injusticia y honra la memoria. La escala monumental de "La noche de los lápices" (Óleo s/tela, 300 x 500 cm FADU UNL) y la intimidad desgarradora de los bocetos con los que ensaya la obra final, confrontan al espectador con la violencia de Estado y la fragilidad de la vida humana.

La disidencia incisiva: Ferrari y la fractura de los dogmas

León Ferrari no busca la complacencia, busca diseccionar una realidad que normaliza lo inaceptable, la violencia justificada por la religión y el poder.  Ferrari disiente de la aceptación pasiva de dogmas milenarios, de los poderes establecidos y de la impunidad de quienes los usan para oprimir. Al yuxtaponer la iconografía sagrada con la barbarie ejercida, nos obliga a cuestionar las verdades impuestas y la violencia que, a veces, se camufla bajo el rótulo de lo divino. Sus obras de las series “L’Osservatore Romano”, “Infiernos Humanos. Infiernos divinos” y “Nunca más” son espejos donde la civilización occidental debe reconocer sus propias sombras.

La disidencia crítica: Iglesias Brickles y el desmontaje de lo heroico

Eduardo Iglesias Brickles utiliza la pintura para explorar el efecto de los relatos políticos. Sus obras recuperan el lenguaje visual de la utopía con la gráfica de los afiches publicitarios del constructivismo soviético de contundente fuerza, los tamiza a través de la estética pop, y mediante el uso del pequeño formato, reduce irónicamente su grandilocuencia a una dimensión íntima y doméstica, a un detalle que revela las contradicciones de nuestros héroes, la fragilidad de los discursos de época y sus mecanismos de difusión.

Su postura no busca destruir el ideal, sino humanizarlo. Al usar la estética de la vanguardia política para retratar lo íntimo, Brickles nos advierte que la verdadera política sucede en la mirada del individuo, y no en la repetición ciega de una consigna. Su ironía es un acto de honestidad intelectual: es la mirada de alguien que cree, pero que se permite dudar de las formas en que esa creencia se comunica.

 

La disidencia satírica: Fabry y la escenificación de la identidad 

En su obra “Educar al soberano” (La resistencia), la artista recurre al absurdo para desarmar la solemnidad de nuestro imaginario histórico. Lo que vemos es una puesta en escena teatral: una vaca, símbolo de nuestra economía y ruralidad, disfrazada de caballo de batalla, tirando de un carro que, a modo de carroza real traslada al “soberano” saludando a su público. Esta hibridación imposible y cargada de metáforas, nos habla de los artificios impuestos con los que construimos nuestra identidad nacional, en un contexto que oscila entre la nobleza y el grotesco.

Con este gesto, Fabry utiliza la iconografía de una tradición monárquica, para cuestionar las capas de "disfraz" que sostienen nuestras instituciones. Su pintura busca exponer, a través de una ironía muy potente, las contradicciones de un país que se debate constantemente entre modelos foráneos y la realidad de su propia construcción.

La disidencia mítica: Santoro y la construcción de leyendas

Daniel Santoro, nos sumerge en su capacidad de crear lecturas alternativas. Desde “Civilización y Barbarie” no intenta subrayar dicotomías, prefiere crear un imaginario que trascienda lo histórico para adentrarse en lo mítico.

En su obra, nos invita a un universo onírico donde los conceptos fundacionales de nuestra cultura se amalgaman al imaginario peronista permitiendo recuperar en forma inmediata los pasajes de nuestra historia. La niña de guardapolvo blanco no le teme a la bestia, sino que se apoya en ella, la pantera es su soporte, aquí no hay victorias de unos sobre otros, la promesa del futuro reposa en la fuerza popular.

Santoro refuerza su idea tejiendo narrativas que superan el relato político y se sumergen de lleno en el terreno simbólico, creando una visión propia que no busca ser "correcta" sino evocadora y profunda.

 

 

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