Mujeres y Ciencia

Investigadora de la UNL reconocida en los premios L’Oréal-UNESCO

Miércoles 22 de noviembre de 2017 / Actualizado hace 6 días, 16 horas

Andrea Quiberoni, investigadora del INLAIN y docente de FIQ recibió una mención en el prestigioso galardón que reconoce la labor de las mujeres en ciencia. El premio fue por su trayectoria y por un proyecto en microbiología láctea.

Una docente e investigadora de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) fue distinguida con una mención en el premio L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia”, que reconoce la excelencia científica, a través de la promoción y el estímulo a la participación de las mujeres en el ámbito científico.

Se trata de Andrea Quiberoni, doctora en Química, investigadora Principal del CONICET en el Instituto de Lactología Industrial (INLAIN), de doble dependencia UNL-CONICET, y docente en la Facultad de Ingeniería Química (FIQ), quien fue reconocida por su trayectoria y por el desarrollo de una tecnología de inmunización natural de bacterias para cultivos más robustos para la industria láctea.

“Hace quince días recibí el llamado del presidente del Directorio de CONICET para contarme que iba a recibir una de las menciones en este premio y todavía estoy emocionada. Es un reconocimiento enorme no solo para mí sino para el grupo que me acompaña”, indicó. “Este premio permite también revalorizar y visibilizar la labor de la mujer en ciencia”, agregó.

En esta onceava edición la ganadora del premio nacional fue Paula Casati, en tanto que la ganadora de la Beca 2017 fue María Alejandra Molina. Además, recibieron menciones otras tres investigadoras: Valeria Levi, Natalia Servetto y Natalia Andersen.

Vacunas para bacterias lácticas

Con la claridad de quien tiene casi tres décadas en la docencia Quiberoni explica su línea de investigación que utiliza una técnica pionera denominada CRISPR (por sus siglas en inglés Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats). “Desde hace varios años llevamos adelante investigaciones relacionadas con una problemática microbiológica de la industria láctea fermentativa. Para la elaboración de productos lácteos fermentados, como yogur o queso, se utilizan bacterias lácticas y, como todos los seres vivos, las bacterias son susceptibles de ser infectadas por virus. Esta infección tiene consecuencias no sólo para la industria, por las pérdidas económicas, sino también para el consumidor. En ese punto está nuestra investigación que busca inmunizar a las bacterias de manera natural, como si fuera una vacuna, para evitar la infección por parte de los virus”.

La manera de inmunizar a las bacterias es a través una herramienta de edición de genomas que permite cortar o agregar secuencias de ADN de forma específica. “El punto más innovador del trabajo es la utilización de la técnica CRISPR en bacterias reconocidas como probióticas. Estas bacterias son muy valiosas por el tiempo, dinero y esfuerzo que se deposita en ellas, previo a definirlas como nuevos cultivos probióticos y, por esta razón, al ser infectadas por los virus, las consecuencias son muy severas. La aplicación de nuestros estudios a estas bacterias permitirá otorgarles inmunidad y hacerlas más robustas durante su uso industria”, explicó.

“Para poder aplicarla en nuestro tema de investigación, Silvina Pujato que en ese entonces era becaria doctoral del grupo, viajó para capacitarse aun centro de investigación en la Universidad de Alicante, España, y trajo el conocimiento para ponerlo en marcha en Santa Fe”. Quiberoni explicó que la inmunización de bacterias ya se realiza en el mundo pero todavía no se logró hacerla en probióticos, por lo que esperan tener resultados sobre la aplicación de esta técnica en los próximos dos años.

Reconocimiento al esfuerzo y la pasión

Al hablar sobre su trabajo la investigadora transmite la pasión que siente por el tema y por la carrera que eligió. “Hacer ciencia en Argentina es muy difícil, pasamos por épocas muy distintas, pero cuando uno siente la pasión y amor por lo que hace es capaz de sobrellevar todo, por eso siento que el premio es un reconocimiento al esfuerzo”.

“Para las mujeres es doblemente difícil trabajar en ciencia porque debemos desempeñar muchos roles a la vez: mamá, ama de casa, cuidar a los padres, el trabajo y debemos cumplir con todo. Creo que la pasión y la emoción que le ponemos al trabajo nos diferencia de los hombres y por eso estos premios permiten visibilizar y revalorizar la labor y el aporte de las mujeres en ciencia”.

Para concluir, Quiberoni tuvo palabras de gratitud para todos los que la acompañaron en estos años de trayectoria profesional y académica. “Agradezco a la UNL que es mi casa desde que empecé a ser estudiante, a CONICET por el reconocimiento, a todo mi grupo de trabajo y al Instituto que me permite seguir con esta pasión”.

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