Ciencia y salud

La UNL y MIT firman convenio para integrar un consorcio internacional

Miércoles 22 de julio de 2020 / Actualizado hace 1 semana, 6 días

Docentes de FIQ-UNL e investigadores del Instituto de Lactología Industrial (UNL-Conicet) trabajarán junto al MIT (Massachussets Institute of Technology) en una investigación que aportará al desarrollo de una biblioteca global sobre microbioma intestinal.

La Universidad Nacional del Litoral, a través de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ-UNL), y el MIT (Massachussets Institute of Technology) firmaron recientemente un convenio de colaboración, a través del cual ambas instituciones trabajarán en una investigación que aportará al desarrollo de una biblioteca global sobre microbioma intestinal.
Este acuerdo redundará en beneficio de ambas partes, promoviendo los objetivos de enseñanza e investigación del MIT y potenciando los objetivos de investigación del Instituto de Lactología Industrial (UNL-Conicet), a la vez que también fomentará el desarrollo de conocimientos científicos.
La investigación será supervisada por Eric Alm, investigador principal del MIT y por Gabriel Vinderola, investigador principal del Instituto de Lactología Industrial (INLAIN- UNL/Conicet) y docente de FIQ-UNL, junto a Ana Binetti, investigadora del Conicet y docente de la FIQ.
Mediante este acuerdo, la Argentina, a través de FIQ-UNL, se suma a este consorcio transformándose, al momento, en la única institución nacional participante. El consorcio, conformado por investigadores de instituciones de más de 60 países, se denomina “Global Microbiome Conservancy”, y busca crear una biblioteca universal de genomas de la microbiota intestinal de comunidades aborígenes, las cuales se supone que tienen mayor diversidad microbiana en el intestino que los habitantes de sociedades industrializadas.

Destino de la investigación
De acuerdo al texto del convenio, el microbioma intestinal es la comunidad de bacterias que viven en nuestro tracto gastrointestinal y que han coevolucionado con los seres humanos durante millones de años. Se sabe que algunas de estas bacterias colaboran con la digestión, y que existen evidencias de que el microbioma intestinal en su conjunto reviste mucha importancia para gozar de buena salud. Por el contrario, existen vinculaciones entre un microbioma "alterado" y las enfermedades, sin embargo, se sigue sin saber qué combinaciones de bacterias hacen que el microbioma sea "saludable" o no, y cómo estas bacterias interactúan con el cuerpo humano. Hasta la fecha, la mayoría de los estudios que investigan la relación entre el microbioma y la salud o la enfermedad han examinado algunos grupos poblacionales similares. A través de este consorcio, se busca profundizar sobre esto examinando los microbios que viven en el intestino de seres humanos saludables que residen en comunidades muy diferentes de los EE.UU. y en más de 60 países de todo el mundo.
En Argentina, “el propósito es estudiar la microbiota intestinal de la comunidad Wichi, en Salta, y probablemente de otras comunidades aborígenes de Misiones. El MIT financia todo el proyecto. El próximo paso, cuando sea posible, es ir a un primer encuentro con estas comunidades que manifestaron su voluntad de participar”, sostuvo Gabriel Vinderola.
Los datos generados sobre el microbioma derivados de la Investigación se pondrán a disposición, a pedido y sin cargo, de otros investigadores de todo el mundo, para que se puedan utilizar en estudios futuros sin fines de lucro. Estas futuras investigaciones podrán incluir a investigadores de universidades, hospitales, asociaciones sin fines de lucro y laboratorios gubernamentales. La idea es construir una especie de “Arca de Noé” de genomas microbianos intestinales de todo el mundo.

Vinculación y propiedad intelectual
En cuanto a ser parte de este consorcio internacional, Vinderola dijo: “Creo que es un voto de confianza de una institución tan relevante internacionalmente como es el MIT hacia la UNL. Los investigadores podemos tener ganas de hacer cosas y de vincularnos, pero si no encontramos las herramientas legales ni el acompañamiento institucional, no podemos ir muy lejos”. En ese sentido, es importante destacar el rol crucial que tienen en este acuerdo: la secretaría de relaciones con el medio de FIQ; las Secretarías de Vinculación y Transferencia Tecnológica, y de Desarrollo Institucional e Internacionalización de la UNL.
Más información sobre las acciones del Consorcio: http://microbiomeconservancy.org/about/consortium/

 

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