Plenario en La Pampa
Laura Tarabella presidirá la Comisión de Acreditación del CIN
Sábado 28 de marzo de 2026 / Actualizado hace 2 horas, 10 minutos
El CIN eligió a sus nuevas autoridades para 2026-2027 y la rectora Laura Tarabella fue elegida para presidir la comisión de Acreditación. En una declaración, el cuerpo advierte una caída real acumulada del presupuesto del 45,6 % entre 2023 y 2026.
El 95º Plenario del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) sesionó el viernes en Santa Rosa, La Pampa y renovó sus autoridades. La rectora de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) Laura Tarabella fue elegida como presidenta de la comisión de Acreditación que funciona en el ámbito del CIN.
En tanto, el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, es el nuevo presidente; y el rector de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), Anselmo Torres, el vicepresidente.
La elección de Tarabella, quien asumió el pasado 6 de marzo en el rectorado consolida la presencia de la UNL en los espacios de trabajo conjunto entre las universidades nacionales.
En la Comisión aludida la rectora de la UNL estará acompañada en la vicepresidencia por Carolina Farias, rectora de la universidad Nacional del Delta. La temática resulta especialmente relevante en tanto Tarabella cuenta con una larga trayectoria en la gestión académica y asociaciones relacionadas con la evaluación y construcción de criterios para la mejora de la calidad académica.
Alerta por la situación presupuestaria
Durante el 95° Plenario del CIN, las rectoras y rectores de universidades nacionales emitieron una nueva declaración sobre la situación presupuestaria en el sistema universitario nacional a la que consideraron “crítica”. “El recorte ocurre en todas las dimensiones de los asuntos universitarios. En términos generales, las transferencias a universidades nacionales registran una caída real acumulada del 45,6 % entre 2023 y 2026, lo que implica una reducción inédita de los recursos disponibles para el funcionamiento del sistema universitario”, refiere el documento.
En lo que respecta a los salarios universitarios, “el deterioro del poder adquisitivo es igualmente relevante. Entre noviembre de 2023 y febrero de 2026, los salarios acumulan un incremento del 158 %, mientras que la inflación acumulada en el mismo período alcanza el 280 %. Esto implica una pérdida de poder adquisitivo del orden del 32 %. Para tener un orden de magnitud de dicha pérdida en el tiempo, el deterioro sistemático del poder adquisitivo del salario equivale a la pérdida de, aproximadamente, 7,3 salarios mensuales en el período considerado, tomando como base el salario de noviembre de 2023. Esta situación ubica, en la actualidad, a los salarios universitarios en su nivel más bajo de los últimos 23 años y en uno de los niveles más bajos desde el retorno de la democracia”.
El documento indica que “para recuperar el poder adquisitivo perdido, los salarios universitarios deberían experimentar una recomposición del 47,3 % respecto de los niveles vigentes a febrero de 2026. Ese porcentaje surge de la diferencia acumulada entre la evolución de precios y salarios y representa el incremento necesario para equiparar la capacidad de compra del salario al nivel previo a la asunción del actual gobierno nacional”.
Menos presupuesto para ciencia, extensión y becas
La declaración del CIN especifica: “El poder adquisitivo de las partidas correspondientes a los Gastos de Funcionamiento de las Universidades no ha superado, en ninguno de los meses de la actual gestión de gobierno, el 64 % del que tenía en enero de 2023. Actualmente, se encuentra en torno al 40 % de los valores de enero de 2023 y, en relación con el valor promedio que dicha cuota tuvo entre enero y noviembre de 2023, se han perdido, durante los meses de gestión del actual gobierno, el equivalente a casi 9 meses de transferencias”.
“El análisis de partidas presupuestarias específicas muestra que el recorte no involucra solamente a las transferencias a las universidades, sino que incluye a las líneas presupuestarias que, si bien no forman parte de los presupuestos universitarios, son centrales para sostener el funcionamiento del sistema. A modo de ejemplo, y observando exclusivamente el presupuesto efectivamente ejecutado, en 2025 el poder adquisitivo de las partidas para fortalecimiento de la ciencia y la técnica en universidades era equivalente al 38,05 % al de lo ejecutado en 2023; el fortalecimiento de la actividad de extensión universitaria se ubicó en apenas 1,02 %; el que financiaba los montos de las Becas Progresar lo hizo en torno al 26,02 % del nivel de 2023; y aquellos vinculados con el desarrollo de infraestructura universitaria o al acompañamiento a las trayectorias de formación estudiantil de los beneficiarios de las becas progresar, en el 0 %”.
Más específicamente sobre las Becas Progresar, “el presupuesto vigente de los renglones vinculados con su financiamiento y al acompañamiento de trayectorias se redujeron un 82 % en términos nominales entre 2026 y 2025, lo que ubica al gasto, en términos reales, más de un 95 % por debajo del valor que tenía en 2023”.
Declaración conjunta CIN y RAICyT
En el marco de esta sesión del CIN también se emitió una declaración conjunta, el CIN y la Red Argentina de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (RAICyT) manifestaron extrema preocupación y máxima alerta por la situación crítica y sin precedentes que atraviesa el sistema científico tecnológico del país.
“El deterioro acelerado del financiamiento, de las condiciones de trabajo, de los salarios y de la infraestructura indispensable para la investigación amenaza directamente la continuidad misma de las capacidades científico-tecnológicas construidas durante décadas”, subraya el documento.
Además, el CIN y la RAICyT advierten que, sin financiamiento adecuado, sin oportunidades reales de desarrollo y sin salarios dignos, el sistema científico tecnológico nacional se vuelve incapaz de atraer y retener a sus jóvenes talentos, quienes se ven forzados a emigrar en busca de condiciones laborales y profesionales que hoy no encuentran en la Argentina. Esta pérdida no solo empobrece el presente: erosiona el futuro, porque acelera el envejecimiento de las plantas de investigación, desarticula grupos consolidados y priva al país de las y los investigadores más creativos, productivos y con mayor proyección. La fuga de talentos es una consecuencia directa del desfinanciamiento y constituye uno de los factores más graves de degradación del sistema científico y universitario”.
Foro de rectoras y vicerrectoras
En tanto, el jueves, la rectora de la UNL Laura Tarabella fue parte de la reunión del Foro de rectoras y vicerrectoras de Universidades Públicas que también se pronunció respecto a la situación presupuestaria que afecta al sistema universitario.
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