En el Foro Cultural

Recital homenaje al Chivo Valladares

Lunes 11 de mayo de 2009

El músico tucumano Leopoldo Deza recopiló la obra del artista que luego se editó como cancionero por la Universidad Nacional de Tucumán. El espectáculo será el 14 a las 21.

El jueves 14 a las 21, se presentará “Solo en mi rancho”, un espectáculo sobre la obra de Rolando “Chivo” Valladares, en el Foro Cultural Universitario, 9 de julio 2150. El espectáculo consiste en un recital donde se interpretan composiciones de Valladares, “gran parte de ellas inéditas, y tomamos como hilo conductor declaraciones del mismo compositor, extraídas de un video documental que se proyecta en vivo en el escenario”, aclaran los músicos.
La selección del repertorio contempla un recorrido por los distintos estilos compositivos de Valladares, como así también una muestra de los principales poetas norteños con los que trabajó: Manuel J. Castilla (Salta), Raúl Galán (Jujuy) y José Augusto Moreno y Lucho Díaz (Tucumán) entre otros.
Los videos están extraídos de un relevamiento documental hecho por el realizador tucumano Enrique Deza en jornadas de trabajo del proceso de recopilación llevado a cabo por Leopoldo Deza a principios del año 2000. El grupo musical está integrado por el mismo Deza en piano, flauta traversa y voz, las cantantes Paula Paz y Julieta Césari (Bs. As.) el percusionista Jorge Mockert Jr. (Santa Fe), el bajista Jerónimo Santillán (Tucumán) y el guitarrista Lucas Torres (Salta).
El costo de las entradas es de $15 generales y $12 estudiantes jubilados y socios de cooperadoras.
 
Investigación y cancionero
Considerado un hito en el folclore argentino y en símbolo (como Gustavo ‘Cuchi’ Leguizamón o Manuel Castilla) de una bohemia de tierra adentro que ya no existe, y que la obra también busca reflejar, Valladares murió el último 12 de septiembre. El libro que reúne su obra y su semblanza, cuya primera edición data de 2006, ha sido reeditado por la Universidad Nacional de Tucumán.
Valladares no escribía música ni sabía teoría. Así que le silbó el nuevo material y Deza lo fue transcribiendo. Alrededor del año 2000, surgió la idea de compilar toda la obra para grabar un disco. Valladares le pasó a Deza un conjunto de viejas grabaciones y antiguas partituras para sumar.
En la nueva edición del cancionero, el número de partituras recopiladas aumentará de 80 a 110 y se agregará la historia de cómo fueron concebidas las más famosas y anécdotas de la atípica vida de Valladares, que fue levantador de pesas, campeón de tiro, obrero y trabajador no docente de la universidad, además de folclorista. Y por sobre todo, fue un símbolo de una bohemia que, como en muchos puntos del interior, en Tucumán ya no existe. Esa que palpitaba, allá por los años ‘40 en boliches y peñas como “La Cosechera”, “El Buen Gusto” o “El Alto de la Lechuza”, donde se reunían artistas como Manuel Castilla, o los hermanos Núñez.

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