En su memoria
Sentido homenaje a la Dra. Silvina Drago en la UNL
Martes 7 de abril de 2026 / Actualizado hace 1 día, 22 horas
La Facultad de Ingeniería Química de la UNL convocó a su comunidad a participar del acto en memoria de su vida y en reconocimiento a su destacada trayectoria académica y humana.
Ante los hechos de público conocimiento que derivaron en la trágica pérdida de la Dra. Silvina Drago, cuyo hecho está siendo investigado como femicidio, la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (FIQ-UNL) se expresa con profundo dolor y preocupación, reafirmando su compromiso institucional frente a las violencias por motivos de género.
El acto homenaje se realizó este martes, en el Octógono de la FIQ-UNL, con la participación de la rectora Laura Tarabella y la comunidad universitaria del Litoral, bajo la premisa de que la memoria, el compromiso y la acción colectiva son fundamentales para construir una universidad y una sociedad más justas, igualitarias y libres de violencias. En la oportunidad, se escucharon las palabras de la decana Laura Gutiérrez y de Micaela Albarracín, docente-investigadora de FIQ en representación del grupo de investigación de Drago en el ITA.
La decana Laura Gutiérrez expresó que “hoy nos reunimos como una comunidad profundamente atravesada por el dolor, la angustia y una honda sensación de injusticia frente a la muerte brutal de la Dra. Silvina Drago, una valiosa y destacada integrante de nuestra casa”. En ese sentido, señaló que “lo ocurrido nos interpela como institución y como sociedad, y nos exige no permanecer indiferentes”.
Asimismo, remarcó que “lo correcto hoy es la empatía y el compromiso: empatía con Silvina, con su familia, con sus seres queridos y con toda la comunidad que siente esta pérdida como propia; y compromiso de no naturalizar, no minimizar y no callar las violencias”.
Finalmente, destacó la dimensión de la pérdida para la Facultad: “Hoy recordamos a Silvina en toda su trayectoria, su compromiso, su calidad profesional, su presencia en esta casa y su legado. Su partida no solo nos duele profundamente en lo humano, sino que también representa una pérdida inmensa para la universidad y para la comunidad científica”. Y agregó: “tenemos la responsabilidad de transformar este dolor en acción, reafirmando nuestro compromiso con una universidad que cuide, escuche y trabaje por una vida libre de violencias”.
Una apasionada de la investigación y la docencia
Silvina se desempeñaba como docente-investigadora de FIQ, era Vicedirectora y Responsable del Área Cereales y Oleaginosos del Instituto de Tecnología de Alimentos (ITA-FIQ). Contaba con más de 30 años de trayectoria, fue directora de innumerables proyectos nacionales y provinciales de investigación y transferencia en el área de alimentos con alto valor tecnológico, participó en proyectos y redes internacionales y dirigió tesis doctorales, de maestría y trabajos finales de carrera. También se desempeñó como directora del Programa de Alimentos de Interés Social de la UNL. Recientemente, había sido declarada Santafesina Destacada por el Concejo de la ciudad de Santa Fe y promovida a la categoría de Investigadora Superior de CONICET.
El Dr. Raúl Cian, actual secretario de Ciencia y Técnica de la FIQ, docente, investigador y ex-compañero de Silvina en el ITA, compartió una semblanza en su memoria:
"Silvina estudió en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL y durante su carrera tuvo la posibilidad de trabajar en el marco de ayudantías-alumno y de cientibecas en distintas cátedras: Química Analítica I y posteriormente en la cátedra de Química Biológica. “Haber pasado por esas cátedras le dio muchas herramientas, las cuales ella volcó en su formación científica y nos las transmitió a nosotros. Luego de su egreso (con galardón como mejor promedio de la carrera), se dedicó al área de alimentos. Ella siempre nos comentaba que le gustaba mucho más la investigación que ejercer la clínica, desde el punto de vista bioquímico, así es que comienza a estudiar la Maestría en Ciencia y Tecnología de Alimentos, e ingresa en el grupo de trabajo de cereales y oleaginosas que estaba bajo la dirección del Ing. Rolando González. Durante la Maestría, gana una beca de FOMEC y se va a hacer un doctorado a la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, donde se dedica principalmente a investigar lo que sería la fortificación de distintas fórmulas infantiles con minerales, algo muy importante desde el punto de vista nutricional. “Cuando regresa ocurre un cambio muy importante en ese grupo de investigación, porque ella empieza a trabajar en todo lo que sería la interfase entre la bioquímica y la ciencia de los alimentos. En ese momento, ingreso yo en el grupo de trabajo como pasante en el año 2004 y recuerdo que ella empieza a tratar de comprar muchos equipos con los proyectos que tenía para poder montar un laboratorio que pudiera llevar a cabo análisis más específicos desde el punto de vista nutricional y sobre bioquímica de alimentos”. En ese entonces, Silvina comenzó el Doctorado en Ciencias Biológicas de la FBCB-UNL, y es ahí que yo participo en una parte minúscula de su tesis doctoral. Tuve el honor de haber estado en su defensa de tesis y formarme con ella”.
“Silvina generó un grupo de trabajo en el cual siempre nos transmitía la importancia de investigar. Pero no sólo para que quedara en un artículo científico, sino que esa investigación había que transferirla. Decía que la mejor docencia era la que uno hacía en el laboratorio, contando las cosas sin estructura, y también transferirla de forma de un desarrollo de un producto, de una fórmula, de un suplemento al sector al sector productivo. Nos formó de una manera que siempre nos hacía ver que el mejor grupo de investigación se generaba a partir de la interdisciplinariedad, que eso generaba sinergia. Y muchas veces nos reíamos porque uno se ponía a hablar y ella decía: bueno, estamos pasando por una tormenta de ideas; donde surgían distintas miradas sobre algo”.
“Era una apasionada de la investigación y también de la docencia. Es así que participó en distintas asignaturas de posgrado y de grado, y actualmente estaba en la cátedra de formulación de alimentos. Siempre nos inculcó que había que tener en cuenta cuando uno investigaba, que eso pudiera ser transferible. Silvina, siempre tuvo una gran generosidad; nos permitió crecer a todos. Recuerdo que nos decía que cuando ella se fuera no quería quemar las naves. Es decir, quería dejar un grupo consolidado, principalmente en la docencia y en la investigación y, por último, en la transferencia”.
“Fue una persona que dejó su vida por la universidad. Siempre tuvo la camiseta puesta por la investigación y fue una apasionada de la ciencia. Hasta ese miércoles trágico a la tarde estaba subiendo un artículo y consultando sobre fechas para poder presentarse a proyectos internacionales con Brasil. Todo el tiempo estaba pensando en la posibilidad de progresar, nos alentaba a que avanzáramos y sobre todo fomentó mucho la unión del grupo en cuanto a la ciencia, la investigación, la transferencia y la docencia. Creo que Silvina es uno de los productos brillantes de la universidad. Nuestro grupo de investigación le rinde honor por ser la científica que fue, por habernos inculcado que siempre los logros se consiguen con el esfuerzo y el trabajo; que no hay que saltar etapas y que hay que ser criteriosos, que no sirve de nada investigar para uno solo, sino que siempre hay que tratar de transferir el conocimiento”.
Espere por favor....