Energía

Un proyecto que generará beneficios ambientales y económicos

Martes 19 de julio de 2016 / Actualizado el martes 19 de julio de 2016

Las ventajas ambientales están asociadas al uso de materias primas renovables, y las económicas a la valorización del subproducto del biodiesel.

El Ing. Raúl Comelli (INCAPE*/UNL/CONICET) investiga la transformación de recursos renovables en compuestos químicos con valor agregado y/o uso energético en entorno de biorefinería. Trabaja en la ejecución de un proyecto de planta piloto de 100 tn/año de propilenglicol, un importante compuesto que no se produce en el país y tiene la ventaja de ser considerado seguro para uso en alimentación, cosmética y medicina.

¿Qué es una biorefinería?

Es una estructura que integra procesos de conversión de biomasa para producir combustibles, energía y productos químicos. Este concepto puede aplicarse a la química del glicerol, el cual permite obtener desde compuestos de uso energético como hidrógeno (necesario para producir los glicoles) y gas de síntesis hasta productos con valor agregado como glicoles, monómeros de biopolímeros, y gran cantidad de intermediarios químicos.

¿Se relaciona con la industria del biodiesel?

Sí, de fuerte impacto en nuestra provincia, que genera como subproducto glicerina o glicerol, 10% en peso del producto final, es decir que la capacidad instalada de biodiesel solo en la zona del Gran Rosario produciría 250.000 tn/año de glicerol. En este contexto, desde 2007 se viene trabajando en valorizar el glicerol, siendo uno de los productos de interés el propilenglicol, cuyo proceso de obtención en escala laboratorio generó resultados que fueron patentados.

¿Qué se tuvo en cuenta para decidir llevar adelante el proyecto?

Consideramos al menos cuatro argumentos: i) proponer una alternativa concreta para solucionar el problema de la oferta creciente de glicerol, el cual, si aumenta la producción de biodiesel, terminará siendo un residuo; ii) utilizar materia prima renovable permitiendo un desarrollo ambiental sustentable; iii) obtener propilenglicol y etilenglicol, ambos productos no producidos en el país, permitiendo sustituir importaciones con el consecuente ahorro de divisas; y iv) estar en condiciones de desarrollar nuevos usos y/o formulaciones con compuestos de origen verde con la consiguiente ventaja competitiva. Una forma de cuantificar el impacto es considerar lo que se importa de ambos glicoles, con lo cual escalar a planta piloto los resultados experimentales obtenidos permitiría estar en condiciones de ampliar a escala industrial para sustituir 20.000 tn/año de propilenglicol y 110.000 tn/año de etilenglicol (según estimaciones de consumo para 2020).

¿Cómo se financiará?

El proyecto se presentó en la convocatoria “Biorefinerías”, con financiación del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC), de la ANPCyT del MINCyT. Tiene un plazo de ejecución de tres años y culmina con una planta piloto de 100 toneladas/año de propilenglicol, estimándose que en ese mismo período se completará el desarrollo del proceso para producir etilenglicol. El monto total del proyecto es superior a 22.000.000.-$, siendo del 57,6% el aporte del FONARSEC.

¿Qué organismos y/o empresas participan?

Las características de la convocatoria hicieron necesaria la conformación de un Consorcio Público- Privado del que forman parte CONICET, como actor de I+D, y Varteco Química Puntana S.A. e YPF-Tecnología S.A. como actores del sector productivo, demandantes de los glicoles pero además interesados en participar en un futuro escalado del proceso a nivel industrial.

¿Cuáles serán las ventajas ambientales y económicas cuando la planta funcione?

Las ventajas ambientales que se persiguen están asociadas al uso de materias primas renovables, y las económicas a la valorización del subproducto del biodiesel, buscando la sustentabilidad de los procesos.

En lo personal, ¿qué significa este proyecto?

Representa el principal aporte en la trayectoria de mi campo de investigación, por cuanto la vocación a lo aplicado ha estado siempre presente, y ver concretada esta transferencia de resultados obtenidos en laboratorio a escala planta piloto, con el potencial de escalar a uso industrial, me genera una particular satisfacción.

(*) Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica “Ing. José Miguel Parera” -Predio CONICET “Dr. Alberto Cassano”, Santa Fe-. El entrevistado es investigador del CONICET y docente en la UNL.

Por el Lic. Enrique A. Rabe (ÁCS/CONICET Santa Fe)

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