Vinculación

UNL suma patentes en biotecnología y nanomedicina

Martes 2 de junio de 2026 / Actualizado hace 4 horas, 39 minutos

A través de investigaciones desarrolladas en la FBCB y la FIQ, la UNL junto al CONICET, obtuvieron nuevas patentes concedidas para tecnologías destinadas al tratamiento de enfermedades virales y la optimización de suplementos nutricionales y fármacos.

La Universidad Nacional del Litoral (UNL) continúa consolidando su liderazgo en la transferencia de conocimiento y la vinculación tecnológica. Esto se traduce en la reciente concesión de tres nuevas patentes que representan avances significativos en las áreas de la salud humana y la industria farmacéutica, fruto del trabajo colaborativo con el CONICET y la excelencia científica de sus investigadores.

Biofármacos más eficientes

Una de las patentes otorgadas se denomina “Un péptido sintético”. Desarrollada en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB), esta investigación —cuya solicitud original se presentó en 2015— comenzó a partir del reconocimiento de un anticuerpo monoclonal capaz de unirse a un fragmento específico de una proteína humana clave: el factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos. Este hito científico representa años de experimentación, validación y sinergia de un equipo de excelencia liderado por los especialistas Ricardo Kratje, Natalia Ceaglio, Marina Etcheverrigaray, Marcos Oggero Eberhard y María de los Milagros Sales, del área biotecnológica de la FBCB.

La gran innovación de este desarrollo radica en que funciona como una herramienta de doble impacto, ya que confiere a las proteínas terapéuticas propiedades tanto tecnológicas como biológicas en una sola secuencia molecular.

Desde el punto de vista tecnológico, este péptido artificial puede fusionarse a cualquier proteína recombinante que tenga un fin médico o analítico. Al hacerlo, la nueva molécula puede ser identificada inmediatamente por el anticuerpo en el laboratorio. Esto simplifica de manera drástica los procesos de detección, cuantificación y purificación durante la fabricación industrial en células de mamífero, volviendo la producción de la biofarma mucho más simple, rápida y económica.

Por otra parte, en el aspecto biológico, el péptido cuenta con seis sitios potenciales de O-glicosilación. La glicosilación es un proceso químico que mejora notablemente las propiedades farmacocinéticas del medicamento; es decir, regula cómo se comporta dentro del cuerpo del paciente. Al portar este péptido exógeno, el fármaco adquiere una alta resistencia a ser degradado por las enzimas del organismo y es filtrado de forma más lenta por el sistema renal. Al permanecer más tiempo activo en la circulación sanguínea o en los fluidos biológicos, el bioterapéutico incrementa de forma directa su eficacia médica.

“Lo que desarrollamos es un péptido que le confiere a las proteínas propiedades biológicas y tecnológicas en simultáneo. Si se superan las siguientes fases clínicas y se demuestra la ausencia de inmunogenicidad in vivo —que en los modelos informáticos ya arroja niveles muy bajos—, el interés para la industria biofarmacéutica es enorme: les permitirá disponer de procesos de obtención mucho más acelerados y sencillos, y al mismo tiempo, de productos bioterapéuticos con propiedades terapéuticas notablemente mejoradas", explicó Oggero Eberhard desde el equipo de investigación de la FBCB.

Otra de las de las patentes otorgadas se denomina “Interferón modificado con inmunogenicidad reducida”. También desarrollada en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB), esta tecnología se centra en el diseño de moléculas terapéuticas que podrían transformar el tratamiento de enfermedades virales, tanto crónicas como emergentes. El equipo de investigación estuvo conformado por Marina Etcheverrigaray, Eduardo Mufarrege; Anne Searls De Groot y William Martin.

Nanotecnología aplicada a la salud: de la terapia oncológica a los suplementos nutricionales

Por otro lado, la patente titulada “Nanopartículas de albúmina cargada con sustancias hidrofóbicas y un proceso para su obtención” surge de investigaciones realizadas en la Facultad de Ingeniería Química (FIQ). El equipo que realizó el proceso de investigación estuvo integrado por Joana Ferrado, Adrián Perez, Flavia Visentini y Liliana Santiago.

Este avance propone una solución de vanguardia a un obstáculo recurrente en la industria de la salud: la baja solubilidad en agua de ciertos compuestos naturales altamente beneficiosos, como la crisina (reconocida por su actividad antitumoral).
Mediante el desarrollo de nanosuplementos y transportadores basados en la encapsulación de compuestos bioactivos, los investigadores lograron diseñar nanopartículas utilizando albúmina sérica bovina, una proteína completamente biocompatible. Las propiedades obtenidas en el laboratorio —como un tamaño controlado de entre 5 y 30 nanómetros, morfología y carga superficial óptimas— abren un abanico extraordinario de aplicaciones médicas.

"La investigación estuvo orientada principalmente a la obtención de nanopartículas con propiedades compatibles para su utilización en formulaciones de medicamentos de administración parenteral (inyectables) destinados al tratamiento del cáncer", explicó Joana Ferrado. Sin embargo, el proyecto no se detuvo tras la solicitud de la patente. Desde entonces, y hasta la defensa de la tesis doctoral que dio cuerpo a esta línea en 2021, el grupo continuó sumando hitos científicos.

Por un lado, se evaluó con éxito la actividad biológica de estas nanopartículas cargadas con compuestos antitumorales frente a líneas celulares de cáncer de mama y se realizaron estudios de genotoxicidad in vitro para profundizar en los mecanismos que destruyen las células tumorales. Además, las nanopartículas fueron modificadas superficialmente mediante el agregado de polietilenglicol (PEG) para mejorar su estabilidad en solución.

En paralelo, el equipo descubrió un segundo horizonte de aplicación masiva: la vía oral. "Considerando el crecimiento actual en la producción y consumo de suplementos nutricionales para incorporar compuestos bioactivos a la dieta, evaluamos el comportamiento y la degradación de las nanopartículas mediante un protocolo de digestión gastrointestinal in vitro. Los resultados sugieren que este sistema es sumamente prometedor para el desarrollo de nanosuplementos y alimentos funcionales más eficientes", destacó la investigadora.

Con relación al proceso de protección intelectual guardó una particularidad institucional digna de mención: debió redactarse y presentarse en menos de una semana debido a que corría el plazo límite de un año ("período de gracia") tras haberse divulgado preliminarmente algunos resultados en un congreso científico. Al respecto, la investigadora resaltó: "Me parece valioso remarcar este aspecto porque refleja tanto la excelente labor del CETRI (Centro para la Transferencia de los Resultados de la Investigación de la UNL) como la importancia del trabajo articulado, veloz y eficiente entre las áreas de Propiedad Intelectual y Vigilancia Tecnológica de la Universidad y los grupos de investigación científica".

Compromiso con el desarrollo regional

A partir de estas patentes, formalizadas en 2025, la UNL y el CONICET fortalecen su patrimonio intangible, su posicionamiento en el ecosistema científico global. Es importante destacar que patentar implica una herramienta estratégica para el desarrollo regional, que la UNL sostiene como política institucional.

El registro de patentes constituye el mecanismo legal que protege la propiedad intelectual generada en el ámbito científico público, asegurando que el conocimiento pueda ser aprovechado de manera segura y ordenada por el sector productivo. De este modo, la patente actúa como un puente necesario para que las innovaciones surgidas en los laboratorios dejen de ser prototipos y se conviertan en soluciones concretas —como nuevos fármacos o suplementos— que mejoren la calidad de vida de la sociedad.  

Estos hitos no son hechos aislados, sino que representan la culminación de procesos de investigación de largo aliento. Son el resultado de años de investigación, validación y trabajo articulado de equipos interdisciplinarios de excelencia, liderados por especialistas de la UNL y el CONICET. 

Con estos logros, la UNL reafirma su compromiso con la ciencia, la tecnología y la innovación, demostrando que la investigación académica es el motor fundamental para el desarrollo tecnológico y socioproductivo del territorio regional, nacional, e incluso trascender fronteras. 

 

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