Florencia Minen

“Boquitas logra mostrar mucho de lo cinematográfico”

Lunes 8 de agosto de 2016 / Actualizado el lunes 8 de agosto de 2016

Llega la penúltima función de “Boquitas Pintadas” el sábado 13 a las 21 en el Foro Cultural UNL, una de sus protagonistas comenta su experiencia como actriz en el circuito de Santa Fe, su llegada a la Comedia UNL y la importancia del teatro en su vida.

El próximo sábado 13 partir de las 21 se presentará la penúltima función de la Comedia UNL 2015 “Boquitas Pintadas”, la versión de Juan Parodi sobre la novela de Manuel Puig en la Sala Maggi del Foro Cultural UNL, 9 de julio 2150. Las entradas costarán $100 generales y $70 para estudiantes y jubilados.

Florencia Minen desde sus 12 años incursionó en talleres de teatro independiente de la ciudad de Santa Fe pero cuando llegó a la Universidad enfrentó el desafío de convertirse en Contadora y Promotora Socio-cultural al mismo tiempo: “Hace falta un equilibrio entre una ciencia más exacta y el teatro, que es lo que te permite volar más”, comenta. Durante la primera etapa de 2016 integró el elenco de “Boquitas Pintadas” junto a Carolina Cano, Jaquelina Abrigo, Nidia Casis, Stella Curi, Maximiliano Jenkins, Selma López, Daniel Quiñonez y Lucas Ranzani. Faltando solo dos funciones para terminar su temporada en la Comedia UNL, la actriz comenta sobre su experiencia en la obra, su personaje y su visión sobre la figura de la mujer en la creación de Parodi.

 

-¿Conocías el universo de Manuel Puig?

-Había leído Boquitas Pintadas durante la secundaria pero no la recordaba demasiado por eso tuve que reinsertarme en la obra, googlear e investigar todo de ella, incluso a quien iba a ponerse en el rol de dirigirla: Juan Parodi. Es fantástico poder encarnar la obra de un autor tan emblemático como Puig porque es una pieza que nunca nos la imaginamos adaptada al teatro.

 

-¿Cómo es Mabel, tu personaje?

-Es una de las pocas mujeres de Coronel Vallejos que tiene la suerte de estar en una de las familias más adineradas y de mejor posición del pueblo. Sin embargo, después de un tiempo empieza a sufrir una decadencia económica que la lleva a situaciones nunca pensadas para ella. Es una mujer que se caracteriza por tener muchos affairs con personajes de la obra al punto tal de emular en femenino las conductas de Juan Carlos, el protagonista de la obra, siempre a escondidas y tratando de mantener su posición y reputación.

 

-¿Qué hiciste para crear ese personaje?

-Cuando finalmente supe que iba a interpretarla empecé por familiarizarme mucho con la película, no para copiarla sino para tenerla como referencia para crear. Además vi otros films de la época de la novela para poder captar a la mujer de entonces, sus gestos, sus modos de pararse. Noté que usaban palabras muy diferentes y comprobé que los contextos repercuten mucho en las personas de cada época. Por otra parte releí el libro muchas veces porque una va profundizando más en la historia a medida que encuentra detalles. La creación vino siempre con la ayuda y contención de Juan (Parodi).

 

-¿Cómo llegaron actoralmente al contexto de “Boquitas Pintadas”?

-Todo se logró partiendo de la idea de tomar símbolos de aquella época que se fueron combinando con elementos más actuales. Hay mezclas de tiempo y espacio. Con las cartas trabajamos intensamente, de hecho hubo escenas que surgían de improvisaciones que tuvimos que eliminar. Se trabajó mucho con la textura de la carta, los teléfonos, la música. Juan nos traía a todos los ensayos canciones  para transportarnos y eso le terminó dando a Boquitas Pintadas mucho de lo cinematográfico. Juan viene del cine por eso siempre que hacíamos escenas jugábamos con las luces, los planos e imaginábamos que estábamos frente a una cámara.

 

-¿Qué reflexión te inspiró la obra respecto a la figura de la mujer?

-La veo como un fiel retrato del machismo de la época. Se puede percibir a una mujer sometida en todo sentido y obediente a la voluntad de su marido. Era lo que se vivía. La mujer debía cumplir una estructura social y tenía que ser de una forma y no de otra. Me costó un poco evocar esa figura porque desde una mente contemporánea se tiene que llegar finalmente a la época. Se trata de ponerle la mente y el cuerpo.

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