Cultura Científica

Belén Pasqualini: “El desafío es querer lo que uno hace”

Viernes 25 de septiembre de 2026 / Actualizado hace 9 horas, 20 minutos

Se trata de la actriz y cantante Belén Pasqualini, quien es Licenciada en Artes Dramáticas (Universidad Nacional del Arte) y estudió con prestigiosos maestros de actuación, composición, canto, piano, dramaturgia y lenguaje musical.

Hay una frase que Belén Pasqualini retoma de Jean-Paul Sartre: «La felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace».

En el pensamiento de Sartre, la felicidad no dependía de tener condiciones perfectas, sino de aprender a encontrar sentido en lo cotidiano, es decir,  el destino no está escrito, sino que cada persona lo define a través de sus elecciones diarias. 

La vida, según Sartre, no debía ser entendida como un camino predeterminado, sino como una construcción que surge de cada decisión.  A través de esta frase la actriz y cantante Belén Pasqualini nos viene a decir que en la casa de su abuela Christiane la alegría de vivir era una obligación y honrar la vida un mandato.

“La felicidad en la casa de mi abuela era un mandato,  era obligatorio vivir con alegría, porque hay que vivir queriendo. Es mucho más fácil hacer lo que queremos, que querer lo que hacemos. Parece lo mismo, pero no es lo mismo. En este caso el orden de los factores sí altera el producto”, destacó Belén Pasqualini.

En el marco del  “Día Internacional de la Cultura Científica" que se celebra el 28 de septiembre desde la UNL se propuso visibilizar las obras de teatro “Christiane” -a presentarse el 20 de octubre, a las 10h, en el Paraninfo de la UNL- y “(Ser) James” -segundo unipersonal musical y científico de Pasqualini, que acaba de estrenar en Buenos Aires-, como dispositivos de comunicación de la ciencia que cruzan el saber científico y el arte en una escena multidimensional.

Su abuela, la heroína

“En primer grado la docente nos solicitó que llevemos la fotografía de una heroína y/o un héroe”, indicó Belén Pasqualini, y agregó “llevé la imagen de mi abuela, Christiane Dosne Pasqualini, quién con una ferviente pasión se dedicada a la búsqueda de la cura del cáncer y una incansable labor en el laboratorio, se convirtió en la primera mujer en ocupar un asiento en la Academia Nacional de Medicina, en 1991”.

“Mi abuela, Christiane -quien falleció en 2022, a la edad de 102-,  me contagió  su  fuerza arrolladora por llevarse todo puesto  en función de lo que quería conseguir. Al  ser científica tuvo que atravesar lógicas de minorías, formando parte de un ámbito muy machista y, sin embargo, no se quedó enganchada en la queja sino que todo lo contrario: lo único que quería es que los obstáculos se hicieran a un lado, para dejarla trabajar”, continuó Belén Pasqualini.

“Christiane era en realidad una anti-abuela; no era de malcriarlos o de invitarnos a dormir en su casa, mucho menos nos cuidaba. En cambio, sí nos regalaba libros para  todos los cumpleaños y con su particular lucidez y tenacidad, nos hacía preguntas incisivas que te hacían pensar en el futuro, los sueños, las metas”, remarcó Pasqualini.

Christiane: biomusical científico

La pieza teatral “Christiane: bio musical científico” es un profundo y emotivo homenaje a Christiane Dosne Pasqualini, una figura fundamental de la investigación científica internacional. Nacida en Francia, criada en Canadá y argentina por adopción, llegó a Buenos Aires en 1942, a la edad de 22 años, para trabajar junto a Bernardo Houssay, Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1947. 

Basada en la autobiografía de la propia científica —titulada “Quise lo que hice”—, la obra de teatro entrelaza dos vidas y dos pasiones: la de la abuela investigadora y la de su nieta artista. 

Acompañada por su libro y sus propias composiciones originales en piano y voz, el diseño lumínico de Martín Fernández Paponi, y las ilustraciones a cargo de Sofí Esparza, Belén Pasqualini despliega un relato donde Christiane se revela en todas sus dimensiones: mujer, esposa, madre, abuela, bisabuela y científica vanguardista.

“Christiane inspira a quienes luchan por sus sueños: una obra que une arte, investigación y revalorización de la tercera edad, para homenajear a una referente e indirectamente, a muchas mujeres anónimas que defienden su vocación”, expresó Pasqualini.

“Es una obra de teatro que logra que la gente se enganche con el espíritu de mi abuela y salga de la función con el deseo de cumplir metas, sus sueños pendientes”, continuó Pasqualini.

Instagram: @christiane_biomusical

(Ser)JAMES 

“(Ser)JAMES” es el nuevo unipersonal musical de Belén Pasqualini, creado junto a Julieta Desmarás y Juan Francisco Dasso. Una obra que entrelaza, también en este caso, dos historias, dos caras de un mismo personaje marcado por la vocación y el sacrificio.

El doctor James Miranda Barry fue un cirujano del ejército británico. Nacido bajo el nombre de Margaret Bulkley en Irlanda a finales del siglo XVIII, vivió toda su vida como hombre para poder ejercer la medicina. Alcanzó los rangos más altos a los que podía aspirar un médico militar, mejorando las condiciones de higiene y logrando una de las primeras cesáreas exitosas de la historia.

Dice la crítica en el diario Página/12 que “(Ser) JAMES es un musical sobre la fascinante historia de James Barry, varón trans y médico irlandés del siglo XIX. Nacida y criada como mujer en su infancia, decidió estudiar medicina y utilizar ropa de varón para poder hacerlo, adoptando una identidad masculina tanto en la esfera pública como en la privada durante toda su vida, viviendo y muriendo como varón a espaldas de la corona británica, que consideraba a la homosexualidad o a cualquier expresión de género distinta de la heterosexual como un delito hasta su despenalización parcial, recién entrada la segunda mitad del siglo XX”.

Instagram: @ser__james

Ciencia y arte

“Me gusta poner a conversar a la ciencia y el arte para que las mujeres científicas tengan visibilidad, igualdad de salarios, igualdad de posibilidades. Esta obra de teatro es una forma diferente de hacer divulgación científica”, afirmó Pasqualini.

Me encanta la frase de Mauricio Kartún: “a problema técnico, resolución poética” porque invita a no quedarse paralizada ante los problemas, sino a buscar creativamente formas de solucionarlos”, sostuvo Pasqualini.

“Todavía no logramos que el arte, la ciencia y la tecnología sean una prioridad. Como decía Houssay: "un país es rico si invierte en ciencia y tecnología". A mí me gusta agregar a la cultura en dicha ecuación. Parece ser que todavía algunos piensan que es al revés: que recién cuando un país sea rico, va a poder darse el lujo de invertir en ciencia y en cultura. Así y todo, soy, al igual que mi abuela, optimista y pienso que cuanto más creativos nos pongamos para resolver problemas técnicos, de sustentabilidad y de financiamiento, más estaremos obligados a respuestas poéticas y creativas”, concluyó Pasqualini.


 

         

 

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