Ciencia joven

Cientibecas: el semillero que transformó la investigación en la UNL

Lunes 27 de abril de 2026 / Actualizado hace 4 horas, 46 minutos

Con más de 35 años de trayectoria, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) lanzó una nueva convocatoria para que 150 estudiantes den sus primeros pasos en el mundo de la ciencia.

La Universidad Nacional del Litoral, a través de la Secretaría de Ciencia, Arte y Tecnología, abrió la convocatoria para las  becas de Iniciación a la Investigación para Estudiantes de Carreras de Grado, Cientibecas 2026, una oportunidad clave para alumnas y alumnos  de grado den  sus primeros pasos en el mundo de la ciencia y la generación de conocimiento.

En esta edición, la Universidad financiará  150 becas que darán inicio  el 1 de octubre de 2026. La iniciativa no solo ofrece un apoyo económico y de formación, sino que integra a los estudiantes a equipos de  investigación científico-tecnológica o social. 

Esta tradición científico-académica de la UNL, que desde el período 2016-2026 se entregaron 150 becas por convocatoria anual, busca que la investigación no quede encerrada en los laboratorios o aulas, sino que se convierta en una herramienta útil para los desafíos actuales de la comunidad.

Genealogía de un programa

En 1988, la UNL marcó un hito en su política académica: "Desde el 1 de julio, 60 becarios constituyeron el primer paso de apoyo a la formación de recursos humanos capaces de enfrentar y resolver los problemas de la realidad", destacó un documento conjunto de las Secretarías de Investigaciones Científicas y Tecnológicas y la de Asuntos Estudiantiles UNL, en aquel entonces.

Bajo la premisa de que la ciencia no puede estar escindida de la enseñanza, nacieron las becas de Iniciación a la Investigación, Cientibecas. El programa surgió como un recurso institucional orientado a la integración de la práctica científica en las aulas y laboratorios de la UNL.

Uno de los protagonistas de aquella primera cohorte es Luis Antonio Traba, doctor en Ciencia y Tecnología Ambiental y actual Director de Sostenibilidad y Gestión Ambiental de la UNL: "la Cientibeca fue el punto de partida de mi trayectoria académica; me brindó la perspectiva del trabajo en el ámbito universitario", recordó Traba.

Para Traba, la continuidad de estas becas es clave para el futuro regional: “es fundamental que exista este programa para generar y sostener la vocación científica en los jóvenes, científicos del mañana”.

Cientibeca: Universo que deslumbra

Al preguntarle por los desafíos y alcances de la experiencia de la Cientibeca, Virginia Venturini, docente-investigadora de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH-UNL) no dudó: “fue ingresar a un universo que me deslumbró y gracias a esa experiencia académica descubrí que quería ser investigadora  y nunca dejé ese camino”.

“Recuerdo que hice un informe final deficiente y fue el Ing. Federico Emiliani, director de la Cientibeca quien me ayudó a redactarlo nuevamente. Esa vivencia me sirvió para ser paciente con mis estudiantes e incluir la escritura de informes técnicos en las cátedras a mi cargo”, expresó Venturini.

“Debemos concientizar a los alumnos sobre el promedio académico e introducirlos al mundo científico desde el primer año. A menudo, estudiantes avanzados que intentan acceder a becas de iniciación, descubren que sus promedios no son competitivos”, finalizó Venturini.

La música también se investiga

En tiempos donde el Instituto Superior de Música (ISM-UNL) centraba su oferta exclusivamente en los profesorados, la irrupción de las Cientibecas marcó un antes y un después. Para Damian Rodriguez Kees, compositor, docente-investigador del Instituto Superior de Música (ISM-UNL), no se trató solo de un apoyo económico, sino de un espacio de libertad intelectual que permitió pensar en la música desde la investigación, un terreno poco explorado hasta ese momento.

"Fue un espacio disruptivo, por un lado, porque nos permitió pensar en investigar en música que hasta entonces no se pensaba y, por el otro, porque nos posibilitó indagar en temáticas que no eran impuestas, sino que nacían de nuestro propio interés", explicó Rodriguez Kees. Este impulso inicial no solo amplió su panorama profesional, sino que se cristalizó en la publicación de su primer paper y la posterior difusión en la revista del ISM.

“Bajo la dirección de Omar Corrado —doctor por la Sorbona y referente tras sus obras “Música y modernidad en Buenos Aires 1920-1940” y “Vanguardias al Sur”—, mi investigación se volcó a rastrear los espacios de vanguardia en la música popular latinoamericana y las conexiones con la música erudita”, sostuvo Rodriguez Kees.

¿Quiénes pueden participar?

La convocatoria  2026, está dirigida a estudiantes  que ya tengan un recorrido en su formación superior. Los requisitos principales incluyen tener aprobado, al menos, el 50% de las materias de la carrera de grado; contar con al menos cuatro materias pendientes de aprobación y presentar un plan de investigación avalado por un director.

Formación y resultados

Como parte de su formación, los becarios deberán cursar y aprobar la asignatura Iniciación a la Investigación Científica (IIC) que se dicta de manera regular todos los cuatrimestres y cuya organización está a cargo de la Secretaría de Ciencia, Arte y Tecnología de la UNL. Además, deberán presentar un informe de avance que dé  cuenta de las actividades realizadas en el primer período y un informe final con los resultados y conclusiones del trabajo.

Para más información e inscripciones

La inscripción es on-line. Para ello el/la postulante debe ingresar al sitio de inscripción disponible en la página web de la UNL: https://www.unl.edu.ar/investigacion/cientibecas/ y completar los datos requeridos, adjuntando toda la documentación solicitada.

Consultas: cientibecaunl@gmail.com

 

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