Vinculación

El rol de empresas y universidades al evaluar impactos ambientales

Viernes 16 de agosto de 2013

La incorporación de los diversos actores en un proceso de evaluación y cuidados ambientales permite la comprensión de los impactos reales y el consecuente compromiso a la acción, según explica el especialista José Marcelo Gaviño Novillo.

Ante el progresivo deterioro del medio ambiente, nuestras sociedades enfrentan hoy un gran desafío: resolver los diversos problemas ambientales existentes a nivel local, regional y global.
Reconocer estas situaciones ha llevado a desarrollar diversos instrumentos de gestión cuyo objetivo es la incorporación temprana de la dimensión ambiental en la elaboración y ejecución de planes, programas o proyectos de diverso carácter, y entre ellos los de innovación, a lo largo de las diversas instancias del proceso de toma de decisiones.
El conjunto de instrumentos preventivos disponibles hoy tienen como meta la selección de las alternativas más sustentables y la incorporación de estrategias y medidas de adaptación de manera de apoyar aquellas iniciativas ambientalmente compatibles.
Este fue el eje del curso de evaluación de impactos ambientales y del riesgo territorial, dictado por el ingeniero Hidráulico y Civil de La Plata José Marcelo Gaviño Novillo, en el marco de la Carrera de Especialización en Vinculación y Gestión Tecnológica de la UNL.

Las empresas juegan en primera
SI bien el rol de las empresas con la cuestión del medio ambiente tiene que evolucionar mucho, han dado un paso importante al tener de alguna manera el tema incorporado. Según Gaviño, “hace 30 años el tema del medio ambiente era de ONGs ambientalistas verdes y hoy las empresas tienen gerentes de medio ambiente. Es decir, que ya no es un tema marginal, sino que las empresas juegan en primera con el tema ambiental”. Una de las formas de continuar con las iniciativas que algunas empresas ya están teniendo, según el especialista es: “Seguir en un círculo virtuoso y de gestión permanente hacia el futuro, que pasa por tener una mayor responsabilidad social para buscar la equidad y la sustentabilidad. Ninguna empresa sabe que su negocio va a ser perdurable en el tiempo sino que prevé la sustentabilidad no sólo económica sino la social”.
Bajo este punto de vista, el docente remarca la importancia de la vinculación entre el sector privado y el público, y la necesidad de fortalecer la confianza entre ambas partes.
En este sentido, Gaviño sostuvo: “Soy muy optimista pero también creo que hay mucho que trabajar para establecer estrategias de vinculación tecnológica por parte de las empresas con organismos del Estado, en beneficio de poder utilizar los recursos que pueden ser canalizados a través de la Responsabilidad Social Empresaria”. 

El rol de las universidades
Los mecanismos que están implementándose a nivel mundial para lograr equidad en lo social plantean que la participación social es clave, a tal punto que ya no se habla de participación sino de co-gestión. Esto implica que un sector determinado del gobierno en conjunto con la sociedad (incluidas las empresas) puedan tomar decisiones de forma conjunta.
En esta coyuntura, Gaviño sostiene que “inclusive las universidades deben cumplir un rol preponderante porque son una institución en las que la sociedad deposita su confianza y el Estado también deposita su confianza en las universidades”. Por esto, “soy muy optimista, no porque la universidad sea mediadora, porque ese no es su rol, pero sí creo que puede ser una celestina institucional para lograr un matrimonio más feliz entre gobierno y sector privado”, concluyó el docente de La Plata.

Participación ciudadana
El tercer pilar de un plan de impacto ambiental es la ciudadanía. A través de la incorporación de  la participación ciudadana y la búsqueda de consenso en un proceso de evaluación de impacto ambiental, la comunidad se interioriza sobre los impactos, tanto ecológico como socioeconómicos y culturales de una determinada acción, evitando los de carácter negativo sobre su entorno inmediato y conflictos posteriores.
El modo en que actualmente se dan estas instancias de participación resulta insuficiente, dado que se realiza de modo tardío, una vez que el proyecto ya está en una etapa demasiado avanzada como para dar marcha atrás. Al respecto, Gaviño sostiene que lo esencial es “que las instancias de participación se hagan de una manera mucho más previa; antes de que el estudio de impacto ambiental se hiciera. De este modo, se orienta a quien va a hacer el estudio de impacto ambiental sobre cuáles son los temas que son de preocupación de los vecinos. Por supuesto que hay que entender que aquí también hay una dimensión de lo político y muchas veces se mezcla, pero creo que hay que poner en práctica esos mecanismos de democracia porque son muy positivos y finalmente los que nos terminamos beneficiando somos todos como sociedad”. En ese sentido, también interviene un proceso innovativo que, en palabras del docente, “no se trata solamente de la innovación tecnológica de un producto o un proyecto, sino cómo innovar en materia de planificación y participación para que los proyectos sean sustentables en el largo plazo con la participación de la gente”.

 

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