FIQ e IQAL

Impulsan un innovador tratamiento de efluentes con humedales

Miércoles 25 de febrero de 2026 / Actualizado hace 7 horas, 25 minutos

En un paso significativo hacia la sostenibilidad ambiental y la innovación tecnológica, la UNL y Aguas Santafesinas formalizaron la firma de un convenio de asistencia técnica para el mejoramiento de la calidad de efluente cloacal de Rufino.

La Universidad Nacional del Litoral (UNL) y Aguas Santafesinas S.A. (ASSA) formalizaron este martes 24 de febrero la firma de un convenio de servicios tecnológico para implementar un sistema piloto de humedales de tratamiento en la ciudad de Rufino.  El proyecto, liderado por un equipo multidisciplinar de investigadores de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ), busca optimizar la calidad de los efluentes cloacales mediante procesos naturales y sostenibles. Este acuerdo representa un avance clave en la colaboración científico-tecnológica aplicada al saneamiento ambiental de la provincia.

El acto de rúbrica fue encabezado por la presidente de Aguas Santafesinas, Renata Ghilotti, quien estuvo acompañada por el director Darío Boscarol, el asesor de dirección Julio Schneider y la gerente de Infraestructura, Patricia Zago. También se destacó la presencia del jefe del distrito Rufino, Cristian Guevara, junto a otros gerentes y autoridades de la empresa que asistieron para respaldar la iniciativa. En representación de la Universidad, participaron el rector, Enrique Mammarella; la decana de la FIQ, Laura Gutiérrez; y el secretario de Relaciones con el Medio e Internacionalización, Lucas Bruera; junto a la responsable técnica del proyecto, la Mg. Sandra Caffaratti, y el equipo de investigadores responsables del proyecto.

Innovación al servicio del medio ambiente

El objeto central del contrato es brindar asistencia técnica para el diseño, construcción, monitoreo y optimización de un sistema de humedales a escala piloto en la planta de tratamiento de la ciudad de Rufino, provincia de Santa Fe. Esta iniciativa busca mejorar la calidad del efluente final generado por el sistema actual de lagunas de estabilización.

“La idea es colaborar con la empresa para remediar sus efluentes y la tecnología que nosotros aplicamos es la de humedales construidos” comentó Hernán Hadad, integrante del equipo de investigación, que, tal como agregó Sandra Caffaratti, “hace ya casi 30 años que venimos trabajando e investigando este tipo de humedales y ASSA nos solicitó avanzar con esta prueba piloto”.

Los Humedales Construidos (HC), sistemas diseñados para replicar y potenciar los procesos naturales de depuración mediante el uso coordinado de sustratos, microorganismos y plantas acuáticas denominadas macrófitas. En la planta de tratamiento de Rufino, el efluente proveniente de las lagunas de estabilización actuales será sometido a dos estrategias experimentales a escala piloto: Humedales Flotantes (HTF), que permiten el tratamiento dentro de las mismas lagunas sin requerir terreno adicional, y un Humedal Híbrido (HH), que combina filtros de flujo vertical y horizontal en serie para maximizar la eliminación de contaminantes.

“Esta va a ser una prueba piloto muy importante para nosotros, ya que si da buenos resultados, va a ser pionera, no solo en la provincia de Santa Fe, sino en la Argentina. Para la empresa es de suma importancia este trabajo en colaboración, sumando la experiencia de la Universidad a la de nuestros equipos técnicos y que podamos pensar esto para la ciudad de Rufino”, explicó Renata Ghilotti. “Estamos sumando investigación e innovación para seguir mejorando los estándares de calidad de la empresa”.

La ejecución del proyecto estará a cargo del Laboratorio de Química Analítica de la FIQ y el Instituto de Química Aplicada del Litoral (UNL - CONICET). La Mg. Sandra Caffaratti ha sido designada como la responsable de la Unidad Ejecutora, liderando un equipo multidisciplinario integrado por los investigadores: Dr. Hernán Hadad, Dra. Gisela Di Luca, Mg. Gabriela Sánchez, Dra. Mercedes Muffarrege, Dr. Emanuel Nocetti, Marcelo Campagnoli y la Lic. María Belén Molina.

Para asegurar el éxito de la propuesta, el equipo de la FIQ llevará adelante un esquema de monitoreo exhaustivo que incluye 24 muestreos quincenales de efluentes y análisis bimestrales de plantas y sedimentos. Este seguimiento técnico permitirá evaluar con precisión la remoción de materia orgánica y nutrientes, así como la reducción de metales pesados específicos —incluyendo arsénico, cadmio, cromo y plomo—, garantizando que el agua tratada alcance estándares superiores de calidad antes de su disposición final.

“Este convenio no solo refuerza el vínculo entre el sector académico y el público-privado, sino que posiciona a la provincia de Santa Fe a la vanguardia en el uso de tecnologías basadas en la naturaleza para el saneamiento hídrico”, manifestó el secretario de Relaciones con el Medio e Internacionalización de la FIQ, Lucas Bruera. 

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